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Una “duda” sobre su imparcialidad bastó para recusar a Pérez Tremps

Ortega basará su voto particular en las diferentes varas de medir que ha tenido el Constitucional

La vara de medir la imparcialidad en el Tribunal Constitucional parece haber cambiado. Cuando EL PAÍS desveló la afiliación política de su presidente, Francisco Pérez de los Cobos, ocultada además al Senado, fuentes del tribunal apelaron a la existencia de un auto de 1988 que consideraba que ni la Constitución ni la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional impedían la afiliación política de un magistrado, sino únicamente su participación en cargos directivos. El auto señalaba que la simple militancia no permitía cuestionar la imparcialidad. “La ley orgánica de este tribunal, de aplicación prioritaria respecto de la ley orgánica del Poder Judicial y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, no impide que los magistrados de este tribunal puedan pertenecer a partidos políticos”, aseguraba el auto del Constitucional.

Sin embargo, la vara varió en 2007, cuando el PP reclamó la recusación del magistrado progresista Pablo Pérez Tremps para debatir y resolver sobre el Estatuto de Cataluña. Los populares alegaron que el magistrado había elaborado un estudio teórico que fue utilizado luego por el Instituto de Estudios Autonómicos de la Generalitat para justificar la constitucionalidad del Estatuto.

En aquella ocasión, el pleno del Tribunal Constitucional aprobó la recusación, pero la basó en la existencia de la mera duda sobre la imparcialidad de Pérez Tremps. “Ha de quedar fuera de toda consideración que (...) no se trata de juzgar si el magistrado recusado es efectivamente parcial o si él mismo se tiene por tal. Lo determinante es, exclusivamente, si una parte del proceso tiene motivo, sopesando racionalmente todas las circunstancias, para dudar de la falta de prevención y de la posición objetiva del magistrado”, afirmó el Constitucional entonces.

A partir de ahora, con el aval a Pérez de los Cobos y la posibilidad de compatibilizar el cargo de magistrado con la afiliación en un partido, la vara vuelve a variar. Este es el argumento sobre el que se basará el voto particular que presentará el magistrado Luis Ortega antes del lunes.