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La recusación a De los Cobos desata un debate a fondo en el Constitucional

Solo un magistrado del sector progresista plantea reprobar al presidente

El presidente del Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, la semana pasada en Santander.

Los miembros del pleno del Tribunal Constitucional no fueron capaces ayer de lograr un texto consensuado para rechazar la recusación a su presidente, Francisco Pérez de los Cobos, planteada por la Generalitat y el Parlamento de Cataluña. Tras cerca de tres horas de debate, el pleno decidió postergar la resolución hasta el martes de la próxima semana, cuando el pleno se reunirá de nuevo.

El Constitucional rechazará entonces las recusaciones, pero el cuestionamiento de la imparcialidad objetiva esgrimida por las instituciones catalanas ha provocado una discusión a fondo en el seno del alto tribunal.

Francisco Pérez de los Cobos militó en el PP, al menos, entre 2008 y 2011, cuando ya formaba parte del Constitucional. El ahora presidente ocultó al Senado (la Cámara que examinó su idoneidad) su militancia, así como varias tareas de asesoramiento al PP como catedrático del Derecho del Trabajo. Además, De los Cobos, antes de ser nombrado magistrado, se destacó por su rechazo al nacionalismo en varios libros y en un discurso pronunciado en 2005. “El verdadero problema, y creo saber de lo que hablo, es que, como consecuencia de errores del pasado, varias generaciones de catalanes han sido ya educadas en el desprecio, expreso o tácito, hacia la cultura española, y el Estatuto es la primera manifestación política de ese desprecio”, dijo en su ciudad natal, Yecla (Murcia).

La encargada de redactar la ponencia para debatir los recursos solicitando la recusación, con el objeto de que De los Cobos no participe en la deliberación de las cuestiones planteadas por Cataluña, fue la vicepresidenta del Constitucional Adela Asúa, que pertenece al llamado sector progresista, que aglutina a cinco de los 12 magistrados que componen el pleno.

Sin embargo, su planteamiento de rechazo a la recusación y la defensa absoluta del presidente y de su independencia provocaron una primera ronda de intervenciones en la que varios de ellos, principalmente progresistas, plantearon objeciones y la necesidad de introducir matices al texto al considerarlo excesivamente condescendiente. Ante la multitud de reparos al texto de Asúa, el pleno decidió aparcar el debate y retomarlo en la próxima reunión, convocada para el próximo martes.

La mayoría de las disquisiciones se centraron en las alusiones a la libertad de expresión a la que se refiere la ponencia y con la que la vicepresidenta exonera a Cobos de cualquier duda de imparcialidad.

En cualquier caso, la postura mayoritaria es la de rechazar la recusación, tal como indicaron varias fuentes. Y no solo de forma mayoritaria, sino prácticamente unánime, ya que que, del debate expuesto ayer, el apoyo al presidente del Constitucional se extenderá no solo entre sus seis compañeros del sector conservador, sino también entre los progresistas. Únicamente un magistrado de entre los progresistas, Luis Ortega, planteó su intención de presentar un voto particular, lo que supone el apoyo a la recusación del presidente del tribunal.

Francisco Pérez de los Cobos abandonó el plenario en el momento en el que se inició el debate sobre su recusación en los 25 recursos de inconstitucionalidad y conflictos de competencias interpuestos por las dos instituciones catalanas. Tampoco participará en la votación que presumiblemente tendrá lugar el martes. Sobre el texto que finalmente se consensúe, si así ocurre, solo se podrá votar a favor o en contra, ya que el tribunal no considera la posibilidad de abstenerse sobre los asuntos que dirime. Tras estas recusaciones, el tribunal habrá de resolver también sobre el recurso presentado por Otegi y la petición de nulidad del rechazo de amparo que también presentó Baltasar Garzón sobre la sentencia que le inhabilitó.