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Rajoy asume su error en “confiar” en Bárcenas pero ni dimite ni hay elecciones

El presidente se declara una persona "recta y honrada" sin nada que le lleve a declararse culpable

 foto: álvaro garcía | vídeo: el país-live!

“Ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones generales”. Este es el broche que ha puesto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al primer debate monográfico en el Parlamento sobre el caso BárcenasNada hay que le haga tomar decisión alguna sobre este caso ante “la pobreza de los argumentos de la oposición y la fuerza” de sus "razones". Su única culpa ha sido la de confiar en quien no lo merecía. "Me equivoqué en pensar que era inocente quien no lo era". Este ha sido el único reconocimiento del presidente en un debate de casi seis horas en las que ha negado cualquier irregularidad en su partido así como en la percepción de sueldos y sobresueldos de él mismo y de los dirigentes del PP. Sueldos y sobresueldos que sí han recibido, según ha confirmado, pero como parte de complementos a sus trabajos y siempre procedente de dinero legal.

Rajoy no responde por lo que otros han podido hacer, pero él lo ha declarado todo a Hacienda. Esta ha sido la respuesta a quienes han pedido su dimisión y la convocatoria de elecciones. El debate ha sido duro, áspero y sin consecuencias prácticas toda vez que la oposición ha chocado con el muro de la mayoría absoluta del PP, que permite al presidente cumplir su afirmación de ni irse ni disolver las Cámaras. La dureza del presidente la ha dejado para el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien ha negado autoridad moral para hablar de respeto a la democracia. "Le acepto el cuerpo a cuerpo que ha buscado conmigo porque yo jamás he cobrado un sobresueldo; jamás he bajado el sueldo a los españoles y me he subido el mío; jamás he enviado sms a un delincuente", le ha respondido Rubalcaba. En las réplicas la tensión ha subido ostensiblemente. Todo indica que la oposición no se resigna y volverá a la carga con el caso Bárcenas.

"Váyase cuanto antes, váyase por bien de este país", le ha pedido Rubalcaba. Todos los que le habían pedido que dimitiera y convocara elecciones lo han reiterado tras escucharle, pero ya con un tono más irritado. Pero no se va a ir. Lo relevante es que el panorama político parece despejado, al menos de momento, por las afirmaciones rotundas del presidente. Así, han caído en saco roto las peticiones de dimisión del PSOE, Izquierda Plural, UPyD y parte del Grupo Mixto, con la excepción de Eduardo Álvarez Sostres, de Foro Asturiano -el partido de Francisco Álvarez-Cascos- y de Carlos Salvador, de UPN. CiU no ha pedido su renuncia y el portavoz del PNV le ha preguntado si abandonaría el cargo en el supuesto de que se probara que ha habido financiación ilegal en el PP. No ha habido respuesta.

La seguridad de que iban a pedir su dimisión la tenía Rajoy de antemano. "Muchos de ustedes no quieren explicaciones, sino me que declare culpable", ha interpretado. Pero no lo va a hacer. “No me voy a declarar culpable porque no lo soy (...) No me voy a declarar culpable porque no tengo constancia alguna de que mi partido se haya financiado ilegalmente; el suyo sí, y lo han dicho los Tribunales”, le ha dicho Rajoy a Rubalcaba. No es exactamente así ya que fueron acusados y condenados miembros del PSOE pero nunca se acusó a este partido, como organización, de financiación ilegal por el caso Filesa, aunque nadie duda de que el dinero ilegalmente recaudado era para el partido, aunque no para sus dirigentes.

No ha tenido mucho interés el presidente en responder a otros portavoces, su única diana ha sido Rubalcaba. "Yo he presentado en público mi declaración de la renta, usted no, hágalo", le ha dicho al político socialista. “No me voy a declarar culpable porque, aunque no soy un compendio de virtudes, como usted, señor Rubalcaba, soy una persona recta y honrada”.

Las palabras más repetidas por el presidente del Gobierno en su primera intervención.

Con cierta teatralidad, el presidente ha pedido atención a lo que iba a decir. “El círculo de la calumnia empieza con un delincuente que da una información al periódico El Mundo y luego se amplifica por las televisiones". Esta cita de Mariano Rajoy ha provocado un aplauso estruendoso de su grupo. Pero no era de cosecha del presidente sino que fueron palabras pronunciadas hace años por Alfredo Pérez Rubalcaba aunque a la vista de la reacción de la bancada popular se ha considerado que la misma situación se da con ellos.

Todos los portavoces le han preguntado por su relación con Bárcenas y a ello se ha referido. “A todos mis colaboradores cuando han tenido dificultades les he mostrado mi apoyo y mi solidaridad. “Yo confié en el señor Bárcenas y contesté a sus mensajes y hablé con él, y le pedí que dejara la tesorería en 2009 y en el 2010 dejó el Senado y la militancia y en el 2011 fue desimputado y varios meses después fue imputado", ha contado. "¿Cómo se puede desconfiar de una persona cuyo trabajo avala año tras año el Tribunal de Cuentas?", se ha preguntado para regocijo de la oposición que lanzaba a gritos la letra "B", por cuanto la contabilidad opaca no se lleva al Tribunal de Cuentas.

"Me he equivocado con el señor Bárcenas,  pero cuando yo fui elegido presidente del Gobierno este señor ya no tenía representación política; otros presentaron a imputados en sus listas electorales". Como hubo protestas desde las filas del PSOE, el presidente de interrumpió para espetarles cómo se atrevían habiendo tenido en su seno a Luis Roldán, exdirector general de la Guardia Civil que se enriqueció personalmente desde su puesto y fue condenado a prisión.

Los hechos se resumen así para Mariano Rajoy,: "Me equivoqué al mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía; me engañó. Creí en su inocencia". Eran las nueve y media de la mañana del 1 de agosto cuando el jefe del Ejecutivo ha pronunciado por primera vez y en sede parlamentaria, el nombre del extesorero de su partido: Luis Bárcenas. Después lo haría muchas veces más. Rajoy ha asegurado que nunca ha cobrado dinero de manera fraudulenta y, que en efecto, sí ha recibido sobresueldos, pero que todo lo ha declarado a Hacienda y eso, ha añadido,  tiene más valor que "un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado escrito a mano", en referencia a los manuscritos de Bárcenas.

En un tono seguro, para entusiasmo de su grupo que le ha aplaudido constantemente, el presidente ha afirmado que confió en Bárcenas hasta que se supo que tenía cuentas ilegales en Suiza, aunque el último mensaje cruzado entre ambos se produjo cuando ya se conocía ese dato. "Esperaré a que la justicia acabe su trabajo", ha dicho el presidente en el pleno extraordinario en el Senado, convocado exclusivamente para tratar de la presunta financiación ilegal del PP y de presuntas percepciones irregulares del presidente. "La Justicia demostrará que nada ilegal ha habido ni en mi comportamiento ni en el de mi partido", ha dicho Rajoy.

"Ponen en riesgo la estabilidad"

No se ha colocado a la defensiva el presidente del Gobierno, sino que ha salido al ataque, contra todos los que no respetan "la presunción de inocencia" y los que hacen "un uso partidista" de este caso "poniendo en riesgo la estabilidad de España y jugando con el futuro de los españoles". Todas las bofetadas dialécticas se las ha llevado el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se ha permitido "amenazarle", según el presidente con una moción de censura. Rajoy ha abroncado a Rubalcaba por el uso de un instrumento constitucional para deslegitimarle. "No es serio, y no es que la tema. No me inquieta la moción de censura porque no saldría adelante".

 Ahora bien, Rajoy ha reconocido el "daño" que la propia mención de una moción de censura ha hecho al prestigio de España. Se ha desprendido de la dureza que ha empleado en este asunto que el anuncio de moción de censura ha sido determinante para su comparecencia, aunque haya dicho que le ha movido el interés "de parar tanto despropósito". En efecto, ha concluido, "se ha hecho daño a la imagen de España".

La Justicia, la fe en la justicia, es en lo que cree el presidente. "Yo digo que lo que dice el señor Bárcenas no es verdad y a partir de ahí, solo cabe el juez. Esta es una Cámara parlamentaria y no un tribunal", ha dicho. "Hay quien quiere convertir el Parlamento en una enorme comisaría, decía un dirigente de este país". Y también: "Las Cortes no están para suplantar a los tribunales". Estas frases, aunque no ha citado su autor, son sin la menor duda de dirigentes socialistas. Otra frase de gran relevancia que es toda una declaración de principios: el Congreso está para demandar las responsabilidades políticas, pero "cuando los hechos resulten ciertos".

No le corresponde a Rajoy, demostrar su inocencia, sino que serán los tribunales los que tengan que demostrar los hechos y "las insidias de Bárcenas". "Esperaré a que concluya el proceso judicial en la confianza de que ni a mi partido nada habrá que acusarnos", ha recalcado. Apoyó a Luis Bárcenas, ha admitido, como apoyará a cualquiera que sufriera una persecución "injusta". A lo que ha apostillado: "Le apoyé hasta que cuatro años después confirmaron las cuentas millonarias en Suiza. Era una deslealtad con el partido y además era ilegal. Y ese ha sido mi papel en esta historia". Esto es todo lo que ha ocurrido para Mariano Rajoy. 

El Plan Nacional de Regeneración Democrática de Rajoy

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, prometió en el debate del estado de la nación un plan de regeneración democrática, sobre el que hoy ha vuelto a insistir, pero que sigue sin poner en marcha. Estos son los seis puntos a los que se comprometió:

  1. Ley Orgánica de Control de la Actividad Económica y Financiera de los Partidos Políticos.
  2. Reforma de la Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas, que busca una más amplia fiscalización de donaciones, ingresos y gastos.
  3. Reforma de la Ley de Contratos del Sector Público. Se fortalecerá el régimen de prohibiciones a toda persona con delitos de corrupción.
  4. Ley Reguladora de las Funciones Políticas. Establecerá las retribuciones de los cargos públicos de la Administración General del Estado.
  5. Reforma del Código Penal. Objetivo: endurecimiento de las penas asociadas a los delitos relacionados con la corrupción.
  6. Reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, para agilizar procedimientos judiciales y ser más eficaces en la lucha contra la corrupción.

Nada es cierto, ha proclamado Rajoy, que no ha caído en el "y tu más" en clara referencia al caso de los ERE de Andalucía. Solo queda esperar a la justicia que aclare el caso Bárcenas y tomar medidas anticorrupción, anunciadas hace seis meses y aún a la espera.

Rubalcaba: "Le pido que se marche"

Nada hay ya que esperar para la oposición. “Usted ha venido aquí a intentar salvarse. Usted está haciendo daño a España y hoy le pido que se marche; le pido un gesto de generosidad con un país que no puede tener a un presidente como usted”. Este ha sido el broche de la intervención del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras la intervención del presidente del Gobierno. Le pidió la dimisión en el mes de febrero y hoy lo ha vuelto a hacer, porque “es un problema para España”. La historia que ha contado Rubalcaba sobre el caso Bárcenas no coincide en absoluto con la que ha ofrecido Mariano Rajoy; para él, hay una “turbia relación del tesorero con el PP”, y del propio presidente. No descarta Rubalcaba la presentación de una moción de censura. Se verá, según el curso de los acontecimientos.

“Ustedes no dejaron caer a Bárcenas durante años porque no podían”, ha dicho Alfredo Pérez Rubalcaba en un relato muy diferente del realizado por Rajoy. Cuando el juez decreta la prisión de Bárcenas, los acontecimientos se precipitan. “Para ustedes empezó a ser un delincuente cuando pasó a no disimular su letra con los peritos calígrafos y cuando rompió el silencio y don Luis Bárcenas pasó a ser un compañero de oficina con el que ustedes se cruzaban alguna vez en el ascensor”, ha interpretado el líder socialista.

La opción no es creer a Bárcenas o a Rajoy, sino “entre la verdad y la mentira”. Lo que hay que discutir es “su relación durante 20 años”, ha recalcado el líder socialista. Es imposible de creer que Rajoy “no supiera nada de la financiación ilegal del PP durante 20 años”. Pero también: "El nombre de Bárcenas se escribe con b de sobresueldos, con b de bochorno y con b de contabilidad b", ha encadenado Rubalcaba.

Los SMS entre Mariano Rajoy y Luis Bárcenas son propios “de un socio con otro en apuros” o mejor, “los de un socio que puede poner a otro en apuros que se prolongan después de que se conociera la cuenta en Suiza”. Esos “afectuosos mensajes” que ponen de manifiesto la complicada relación de Bárcenas con la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. “Luis, nada es fácil, hacemos lo que podemos”, rememora Rubalcaba. Mensajes que hablan de los sobresueldos respecto al que Bárcenas dice que “no puede contrarrestar la filtración de Cospedal a El Mundo”. Y no se acusa de “una mentira”, sino de una filtración. “Sé fuerte”, le dice Rajoy a Bárcenas. Concluye Rubalcaba su lectura de los sms con la apreciación de que Rajoy y el PP están ante "el tesorero infiel".

Son precisamente los sms cruzados entre Mariano Rajoy y Luis Bárcenas el elemento más citado por los portavoces de la oposición para decir al presidente que la relación era demasiado estrecha como para creer al presidente que todas las irregularidades eran desconocidas para el presidente. Era pura cortesía con los colaboradores, ha argumentado, pero el contacto se cortó cuando se supo que tenía cuentas en Suiza. A este argumento la oposición ha replicado con fuerza toda vez que uno de los mensaje de Rajoy a su extesorero, deseándole fortaleza y ánimo lo escribió cuando ya se conocía que el afectado tenía cuentas en Suiza. A esto no ha respondido.

No ha pedido la dimisión ni convocatoria de elecciones pero el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, se ha mostrado disgustado por la propia realización de este debate y por las explicaciones de Rajoy. Estos asuntos suponen un mazazo a la "credibilidad de España", ha considerado Duran. Pero Rajoy tiene que ser más claro y, después, entre todos, contribuir a paliar "la notable fatiga política". El alegato de Rajoy en favor de la presunción de inocencia y el ataque a la oposición por no respetarlo lo ha tomado al vuelo  Duran Lleida para recordarle que el PP "no ha respetado la presunción de inocencia del presidente Artur Mas".

Coscubiela (ICV): "Este país no se merece un corrupto político"

Los decibelios han subido con la intervención del portavoz de ICV, dentro de Izquierda Plural, Joan Coscubiela. "Este país no se merece tener un corrupto político al frente de la presidencia del Gobierno". Con estas palabras ha llegado el escándalo y el presidente del Congreso, Jesús Posada, le ha pedido que vigilara su lenguaje, entre gritos con insultos a Coscubiela procedentes de la bancada popular. "Sin su colaboración el delincuente Bárcenas no existiría", le ha dicho. "Dimita y convoque elecciones".

Ya se lo había pedido el portavoz de IU, Cayo Lara. "Este debate no puede ser un pleno de punto y final; dimita y convoque elecciones, devuelva la voz al pueblo", le ha pedido Lara, portavoz de Izquierda Plural, que ha hecho un relato sobre todo el caso Bárcenas para concluir que la colaboración y la connivencia con el extesorero ha sido constante hasta hace pocos meses. El tercer portavoz de Izquierda Plural, Chesus Yuste, ha insistido en la convocatoria de elecciones porque "de la mafia no se puede esperar nada".

Al Parlamento no se le controla desde la cárcel pero tampoco "desde el Gobierno", le ha recordado al presidente Rosa Díez, portavoz de UpyD. "Su comportamiento nos lleva a hacerle una rotunda moción de censura" , la he dicho Díez, para quien el presidente "no ha dicho la verdad" porque ha negado sus errores políticos. "La mentira es su debilidad y eso no tiene perdón". Por "patriotismo constitucional dimita, tenga el valor de dimitir", le ha pedido Díez.

Los hechos probados acorralan al Gobierno por la defensa que han hecho de Bárcenas durante muchos años y sobre tales no hay posibilidad de hacer distintas versiones. ¿Puede afirmar que no hay contabilidad b en el PP?", le ha preguntado Díez, que ha continuado con otra tanda de interrogantes. ¿Puede afirmar que el PP ha respetado la ley de incompatibilidades en la percepción de sueldos? El pago por parte del PP de los abogados de Bárcenas fue otra pregunta. Entre tanto, el presidente no tomaba ninguna nota. "¿Se reunió usted con el señor Bárcenas y el señor Arenas?" Y ha seguido con otros interrogantes derivados de las declaraciones judiciales de Bárcenas. Así, hasta 20 preguntas. “Rompa su silencio culposo o cómplice”, que para ella se traduce en que “asuma responsabilidades”. No ha respondido Rajoy a ninguna y Díez se lo ha reprochado. Se las ha vuelto a hacer.

Todos los portavoces han insistido en que Rajoy a pesar de haber venido formalmente" a petición propia" le ha traído la oposición y la opinión público. No es así para el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha citado como verdadera fuerza de arrastre a "los bancos de inversión”. “Por fin ha nombrado usted al señor Bárcenas”, ha resaltado Esteban. “Este caso es suyo, solo suyo, así que no vale que se extienda la mancha de financiación ilegal; no extienda la tinta del calamar”, le ha pedido el portavoz peneuvista, para quien resulta “irritante” que se mencione otro cambio en la ley de financiación de partidos. La última, ha dicho, la ha hecho el PP y ha llevado “a hacer EREs en las plantillas de los partidos”, en tanto el PP nada en la abundancia. Se preguntaba el PNV cómo ese partido podía hacer frente a los gastos con holgura cuando los demás estaban ahogados. “Ahora nos lo explicamos pero lo malo es que a los que no tenemos esa financiación nos quieren aún cortar más", ha dicho Esteban en referencia a los que viven solo de la financiación pública y las donaciones autorizadas.

Después de este desahogo, el portavoz peneuvista, como el resto de los portavoces, ha hecho el relato de la relación de Bárcenas con el PP y el propio Rajoy. Y de nuevo los SMS cercanos y afectuosos de Rajoy hasta marzo de 2013. Los pagos b los cree demostrados a escala nacional y en los ámbitos autonómicos. La pregunta de todos: “¿Las cuentas de Suiza son solo de Bárcenas o esa contabilidad responde a recaudación de empresarios sin dar cuenta al Tribunal de Cuentas?" No, todo está por despejar, según el portavoz peneuvista. Pero de momento, aunque daba por seguro que no iba a dimitir, ha considerado que "no tiene credibilidad" para exigir sacrificios a los españoles. Eso sí, le ha preguntado si dimitiría en el caso de que se probara que ha habido financiación ilegal en su partido.

Bosch (ERC): "Delenda est Mariano Rajoy"

La incredulidad sobre las explicaciones de Rajoy  se ha extendido igualmente a los representantes del Grupo Mixto. “Delenda est Mariano Rajoy, se acabó”, le ha espetado Alfred Bosch de ERC, emulando al pensador Ortega y Gasset cuando utilizó esa expresión para la monarquía, que significa que algo debe ser destruido. “Me resisto a pensar que usted sea un zoquete y que no se enteraba de nada” y, además, no se cree que Bárcenas empezara su estrategia de chantaje hace veinte años. De paso le ha preguntado: ¿ Usted no ha recibido una carta del presidente de la Generalitat, Artur Mas”?, por favor, por cortesía le debe responder. Se refiere al escrito en el que le pide que autorice la consulta popular. La representante del BNG, Olaia Fernández Davila, señala que desde el punto de vista político tienen que decidir los ciudadanos. “Disuelva las Cortes y convoque elecciones”, le ha pedido No le ha gustado nada al representante de Coalición Canaria – Nueva Canaria, Pedro Quevedo la intervención del presidente. “No nos vamos a solidarizar con sus menciones generales a la corrupción porque nuestro partido financia las campañas con créditos personales”.

Un sobre exhibió el representante de Compromis – Equo Joan Baldoví, para sacar su discurso. "¿Cuántos sobres ha cobrado usted, señor Rajoy?". No hay duda para Baldoví de que se habla de la financiación ilegal del PP y lo que ha ocurrido es la historia de una traición del presidente a su extesorero. “Antes de que cante el gallo me negarás tres veces”, le dijo Jesús a Pedro”, leyó Baldoví el versículo evangélico del apóstol Mateo. Este diputado ha pedido a la Cámara unir sus votos para presentar una moción de censura. El problema de la corrupción es del PP, ha dicho el representante de Amaiur Mikel Errekondo, pero sobre todo es del sistema. Lo mismo da “Mariano que Alfredo”, ha dicho en un discurso de descalificación al modo de actuar y funcionar de los poderes económicos y políticos.

También ha mencionado desde las antípodas políticos a los dos, a Rajoy y a Rubalcaba, el representante de Foro Asturiano, Eduardo Álvarez Sostres. Al socialista para pedirle que el presidente asturiano, Javier Fernández, del PSOE, comparezca en la cámara del Principado. “Usted ha actuado en este caso como siempre su actuación indolente y no actuar; dejar los asuntos en el pudridero; es un error, porque cuando no se soluciona el problema, uno forma parte del mismo”. Pero no ha entrado en la cuestión de fondo ni tampoco le ha acusado a Rajoy de nada. No hubo críticas por parte de Carlos Salvador, de Unión del Pueblo Navarro, aunque sí era necesario que compareciera. “Ojalá todo sean insidias sin fundamento”, ha deseado Salvador.

Otra representante de Navarra Uxúe Barkos, de Geroa Bai, sí ve responsabilidades en Rajoy y en su partido. "Hoy tocaba responder a acusaciones de su extesorero y convencer a la sociedad". El caso Bárcenas ha tenido un escenario de juego en la tesorería del PP y no empieza ni termina en el extesorero y no es sino la punta del iceberg de la financiación del PP. Lo más lamentable para Barkos es que el presidente "se haya parapetado" en la crisis económica y le ha pedido que no se escude tampoco en el proceso judicial. "El caso Bárcenas le incumbe y no puede salir de aquí por la puerta de atrás; ojalá la declaración que ha hecho de que se equivocó con Bárcenas la pueda mantener mañana".

Alonso: "También el PP tiene derecho al honor"

A defender a Mariano Rajoy y al PP ha salido con mucho brío el portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, que ha empezado por acusar a varios portavoces de utilizar "la insidia y la marrullería".  Como ya hiciera hace diez días en la Diputación Permanente del Congreso ha atribuido a la oposición su colaboración con Bárcenas. "Hoy han dicho a Luis  Bárcenas, que sigue el debate desde Soto del Real, que le creen", ha interpretado Alonso que se queja de la falta de respeto por la presunción de inocencia que luce la oposición, así como los ataques que infligen al honor del presidente del Gobierno.Bárcenas acusa para salvar su situación y su patrimonio pero el PP "también tiene derecho al honor; sus militantes y sus votantes". Y al ataque, al PSOE y a UPyD. "¿Cómo pregunta el PSOE por la financiación cuando fue condenado por la suya?" "¿Y la señora Díez hace muchas preguntas pero las empezó a hacer cuando se cayó del cartel del PSOE; no antes?". También hubo un mandoble para Izquierda Unida que en Andalucía "no pide responsabilidades por los ERES sino solo carteras en el Gobierno". Gran entusiasmo en la bancada popular.

Y casi en el primer minuto el recuerdo a la herencia recibida del gobierno del PSOE. "Parece que los socialistas tienen miedo a que termine la crisis y que con el gobierno del PP se remonte la crisis; a medida que los signos de esperanza avanzan, aumenta su desasosiego". El caso Bárcenas es utilizado por el PSOE "como otra estrategia contra el Gobierno".  Sí ha convencido Rajoy a los suyos dadas las muestras de entusiasmo que le han manifestado en sus dos intervenciones largas. La primera al mostrar con tono sentido, que se había equivocado en confiar Bárcenas. Y, después, por estar duro muy duro con Rubalcaba y el PSOE. Las réplicas del político socialista han concitado también un evidente agrado. El duelo dialéctico ha satisfecho a las dos bancadas, aunque la frustración se ha palpado en la oposición.

El emotivo recuerdo y homenaje a las víctimas del accidente ferroviario del 24 de julio con el que todos los portavoces sin excepción han empezado sus intervenciones, también el presidente, ha sido el único momento de unión de los representantes políticos.

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