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La Zarzuela ve “un martirio” en el ‘caso Nóos’ y “mala educación” en los abucheos

La Casa del Rey espera que el juez cierre a finales de año la causa abierta a Iñaki Urdangarín

La institución considera que la caídad de popularidad del monarca "ha tocado fondo"

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Iñaki Urdangarin a su llegada a los juzgados de Palma en febrero de este año. EFE

La Zarzuela ha admitido este jueves, en un desayuno con periodistas, que está viviendo la instrucción del caso Nóos, que se prolonga dos años, como “un martirio” y confía en que el juez, José Castro, lo cierre “a finales de año. Cuanto antes, mejor”. A juicio del portavoz de la Casa del Rey, este sumario no es tan complicado “como el de la juez de Sevilla” —en alusión a Mercedes Alaya y los ERE— y espera que se cierre pronto y que el juez decida “si abre juicio oral”.

Preguntado por la supuesta reunión en La Zarzuela entre Iñaki Urdangarin, Francisco Camps y Rita Barberá, el portavoz de la Casa del Rey ha explicado que se guarda un registro “desde 1975” de todas las personas que han visitado de forma “oficial” al Monarca, pero no de aquellos encuentros privados, como sería este caso, que se produzcan en palacio.

El caso Nóos es la gota malaya que desgasta el prestigio de la institución, aunque el portavoz de la Casa del Rey asegura que, según las encuestas que encargan periódicamente y de forma privada, la caída de popularidad de la Monarquía “ha tocado fondo”, y la valoración del Rey empieza a remontar “lentamente”, aunque los datos varían según la edad de los encuestados: cuanto más jóvenes, menos valoran a la institución. El Príncipe continúa siendo el miembro de la familia real mejor considerado y según esos sondeos internos, añade La Zarzuela, siguen siendo mayoría quienes dicen preferir la Monarquía a la República.

Preguntado por los abucheos con los que últimamente son recibidos miembros de la familia real, el portavoz de La Zarzuela ha replicado: “No nos preocupan, pero sí nos molestan. Es perfectamente legítimo que la gente se exprese, pero nos molesta el componente de mala educación. Están (los miembros de la familia real cuando les abuchean) bajo un techo y cuatro paredes, en un sitio al que han sido invitados, y no pueden echar a correr”.

En cualquier caso, La Zarzuela confía en que la recuperación del Rey, que el 15 de julio realiza su primer viaje tras su operación de columna de marzo, a Marruecos y en pleno ramadán, les ayude a recuperar popularidad. Don Juan Carlos, aseguran, está volcado en su papel de “árbitro” y “propiciador de acuerdos”. Ayer, el Rey ha vuelto a intentarlo al pedir — tras reunirse por primera vez con la comisión permanente del Consejo Económico y Social—, a fuerzas políticas y agentes sociales que “superen diferencias y sumen iniciativas”, por ejemplo, contra el paro jivenil, “el rostro más amargo de la crisis”.