Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

PP y PSOE debaten sobre la pobreza pero con propuestas diferentes

Los populares reconocen que hay un nivel de “pobreza alto” con incidencia en los niños

Pobreza y exclusión social. Personas que ya no tienen ningún tipo de subsidio ni expectativas de trabajo; niños que solo ingieren los alimentos que facilitan los colegios e inmigrantes sin papeles que, por tanto, carecen de tarjeta sanitaria para seguir tratamientos continuados. Estas situaciones son una realidad creciente en España que se abordará hoy en el Congreso de los Diputados. PSOE y PP, cada uno por su lado, defienden iniciativas al entender que la situación es de máxima gravedad. Los socialistas exigen la puesta en marcha inmediata de un fondo de mil millones de euros para hacer frente a las situaciones más precarias; el Grupo Popular concreta menos e “insta al Gobierno” a que en el plazo de seis meses presente un “Plan de Acción para la inclusión social, con medidas específicas para luchar contra la pobreza, y en especial contra la pobreza infantil”. Hasta el momento del debate a media tarde el Grupo Popular tratará de que el PSOE apoye esta propuesta que, de momento, a los socialistas les parece insuficiente porque no se puede esperar seis meses sino que la situación requiere medidas de choque.

En el diagnóstico casi coinciden porque ya es innegable lo que ocurre en muchos lugares de España. Andalucía, Canarias, Cataluña y Comunidad Valenciana, han dado la voz de alarma, sobre todo, por los niños y sus “meriendas milagro”, que consiste en pan con pan, que es lo único que les pueden dar en sus casas. A través de los centros escolares se trata de paliar la situación con desayunos, almuerzos y meriendas. De esto se hablará en el Congreso porque no hay duda de la gravedad de la situación. La discrepancia va a estar en la concreción de las medidas. El PP presenta una proposición no de ley, por la que se insta al Gobierno a tomar medidas pero sin concretas.

El PSOE, por su parte, va a defender una proposición de ley en la que se detallan las medidas a tomar. Los votos los tiene el PP que en principio “insta al Gobierno” a que antes de seis meses presente un plan contra la pobreza. Los populares invocan en su proposición un informe de UNICEF 2012-13 en el que señala que el 13,7% de los menores de 18 años vive en hogares con un nivel “de pobreza alto”. Se trata de familias con dos niños menores de 14 años y con ingresos inferiores a 10.983 euros. “Es la cifra más elevada de todos los países de la Unión Europea de los 15, y solo tienen por debajo a Rumanía y Bulgaria en la Europa de los 27”, señala la proposición no de ley del partido del Gobierno.

Niños y mayores, va a argumentar el PSOE porque “ya hay más de dos millones de parados registrados que no cobran ninguna prestación o subsidio de desempleo, algo que no ocurría desde hace casi 25 años”. La tasa de cobertura del desempleo ha caído al 63,5%. En su proposición de ley se afirma que una de cada cinco personas vive en España por debajo del umbral de pobreza y cita como fuente la última Encuesta de Condiciones de Vida (INE 2012); también cita los mismos textos de UNICEF a la que apela el PP. Se añade otro datos: Hay tres millones de personas en una situación de pobreza extrema, según el estudio Desigualdad y Derechos Sociales de la Fundación Foessa de Cáritas diocesana.

Ante esta situación no cabe demora por lo que el PSOE, a través de la responsable de Políticas Sociales, Trinidad Jiménez, va a pedir la puesta en marcha de un fondo con una dotación inicial de mil millones de euros, por un periodo anual, que se distribuiría en 400 millones para los servicios sociales básicos de ayuntamientos, otros 400 para las comunidades autónomas para completar las rentas mínimas, y los 200 restantes para ONG. Según sus cálculos se beneficiaría a 500.000 familias y se mantendrían 30.000 empleos. El fondo estaría adscrito al Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales y sería el encargado de establecer los criterios de distribución entre autonomías, ayuntamientos y ONG.

No acabará el debate solo sobre las grandes bolsas de marginación y exclusión social sino que los socialistas volverán a la carga con la petición de que la sanidad vuelva a ser un derecho universal, sin restricciones, y no solo para el servicio de urgencias. Lo va a defender la diputada socialista Esperanza Esteve, a través de una moción, cuyo debate anticipó hace dos semanas con la defensa de una interpelación basada en su conocimiento por trabajar en los ámbitos de ayuda social. No es probable que el PP acceda a todas las peticiones del PSOE pero sí ofrecerá algunas respuestas al creciente deterioro social.