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El Congreso ratificará el pacto entre Rajoy y Rubalcaba sobre Europa

PP y PSOE redactarán un texto conjunto al que intentarán sumar más partidos de la Cámara

La seguridad de Moncloa reprende a los agentes del Senado por su actuación contra los periodistas. FOTO: ÁLVARO GARCÍA / VÍDEO: ATLAS

El pleno del Congreso de los Diputados votará en las próximas semanas una proposición no de ley con un texto común del Gobierno y los principales partidos ante la decisiva cumbre europea de los días 27 y 28 de junio. Será el primer gran pacto de la legislatura.

El documento será cerrado en persona en los próximos días por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, según fuentes del Ejecutivo y del PSOE. Ambos tienen previsto reunirse para abrir esa propuesta a otros partidos con representación parlamentaria con la idea de obtener el mayor respaldo posible ante el vital Consejo Europeo en el que países como España, Italia y Francia pretenden que se dé un giro hacia políticas de crecimiento.

En esa cumbre europea se estudiarán medidas de ayuda a las pequeñas y medianas empresas y de estímulo al empleo juvenil. Otra de las grandes prioridades de España y otros países, a la que se opone Alemania, es que se avance de forma definitiva en la unión bancaria. También pretenden estos países lograr que el Banco Central Europeo tome medidas para facilitar el crédito de la pequeñas y medianas empresas, algo que se esperaba en mayo pero que se ha retrasado por presiones de los países del norte. También se sancionará la mayor flexibilidad en el cumplimiento de los objetivos de déficit aprobada la pasada semana por la Comisión Europea.

Los portavoces pactan la fórmula para llevar al Pleno la posición común de la cumbre

En todos esos puntos Rajoy y Rubalcaba están de acuerdo. Además, coinciden en la impaciencia ante el retraso de la UE en aplicar estas medidas. La unión bancaria y la recapitalización directa —para que las ayudas a los bancos no pesen sobre la deuda de cada país—, claves para España, se aprobaron en junio de 2012, pero no se han desarrollado.

Gobierno y PSOE dan por hecho que PNV y CiU participarán de ese acuerdo de mínimos. Los esfuerzos se centrarán en atraer también a UPyD e Izquierda Plural, en lo que sería un acuerdo sin precedentes en esta legislatura. El coordinador general de IU, Cayo Lara, expresó el lunes en público serias reticencias al acuerdo que negocian Gobierno y PSOE.

El líder del PSOE ha mantenido reuniones con todos los portavoces para analizar sus propuestas y también avanzar en esa posición común ante el Consejo Europeo. Y ayer el presidente del Gobierno reiteró en el Senado su disposición al pacto para reforzar su posición en Bruselas y ratificó que contactará con el líder de la oposición para rematarlo.

Fuentes del Gobierno señalan que la decisión está tomada porque políticamente interesa a los dos, tanto a Rajoy, que busca reducir su desgaste y compartir un asunto menos delicado como la política europea, como a Rubalcaba, que apuesta por una imagen del PSOE como partido responsable de Gobierno que busca acuerdos en plena crisis. Todas las encuestas detectan un importante deseo en la sociedad de pactos entre los dos grandes partidos. Lo que parece lejano es un acuerdo global que incluya la política de empleo. Rubalcaba pide un giro y dedicar dinero a pagar a las empresas para que eviten despidos, como en Alemania, algo que Rajoy rechaza porque sería caro.

Pero en temas europeos el acuerdo está hecho. Rajoy y Rubalcaba han mantenido con discreción una gran sintonía en asuntos europeos estos meses. El presidente y el líder de la oposición hablan con frecuencia. Rajoy le pone al día de sus conversaciones con los primeros ministros y el secretario general del PSOE le da cuenta de sus gestiones para favorecer posiciones españolas ante los líderes socialdemócratas europeos, en especial los alemanes, que pueden influir sobre Angela Merkel. Aunque las discrepancias en otros asuntos son enormes, en la estrategia para buscar que Europa gire el rumbo hacia políticas de crecimiento hay sintonía.

Rubalcaba, promotor del entendimiento, pretendía que se celebrara un pleno extraordinario en el Congreso en el que compareciera el presidente del Gobierno en vísperas del Consejo y que se sometiera a votación una propuesta de resolución. Pero Rajoy ya dejó claro la semana pasada que no es partidario de esa fórmula y se pronunció a favor de que su comparecencia sea la habitual, es decir, una vez pasada la cumbre para dar cuenta de los resultados. En Alemania, por ejemplo, sí es habitual que Merkel comparezca antes de acudir a Bruselas y allí debata con la oposición para fijar la posición que lleva a cada cumbre. En España siempre se comparece después y a veces con semanas de retraso. Esta vez, en vísperas del Consejo comparecerá en la Comisión Mixta de la UE el secretario de Estado, Íñigo Méndez de Vigo, y, al tiempo, se presentará en el pleno una proposición no de ley pactada previamente.

Los portavoces de ambos grupos, Alfonso Alonso y Soraya Rodríguez, han hablado ya y cerrarán entre hoy y mañana la fórmula parlamentaria concreta, para que Rajoy y Rubalcaba pacten luego el contenido.

El presidente del Gobierno estará hoy en Bruselas y el líder del PSOE en Londres, por lo que el encuentro entre ambos no será antes de este fin de semana. Ambos prevén recabar información sobre los planes de la UE en esos viajes para ponerla en común en su encuentro reservado.

Respecto a los contenidos del acuerdo, encima de la mesa están las claves de esa cumbre europea como el empleo juvenil, la financiación de las pymes, la unión bancaria y el papel del BCE.

Rajoy también quiere que este pacto abra la posibilidad de otros acuerdos, en especial en pensiones. Quiere compartir el coste de una reforma polémica y suavizar las críticas. Las posiciones en pensiones, sin embargo, parecen mucho más distanciadas.