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PSOE y PP minimizan el desgaste del bipartidismo y Rajoy reclama “tiempo”

Los dos partidos sumaban el 84% del voto en 2008; hoy, entre el 45% y el 60%

Ambos sostienen que la situación es coyuntural y que pasará con la crisis

Rubalcaba: “Una sociedad desesperanzada desconfía de sus políticos”

Los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE, los únicos que se han alternado al frente del ejecutivo —y de los Gobiernos de la mayoría de las comunidades autónomas y Ayuntamientos— en las últimas tres décadas, llegaron a sumar en las elecciones generales de 2008 el 83,8% de los votos válidos. Fue el momento cumbre del que es probablemente uno de los sistemas más bipartidistas de Europa, si no el mayor. Pero un porcentaje similar se había mantenido desde 1982: la suma PP-PSOE nunca bajó del 65% y se situó casi siempre en torno al 75%. En 2011 aún superaba el 73%.

Eso se lo ha llevado por delante la crisis, según las encuestas publicadas por el CIS y por distintos medios en los últimos meses. Los dos grandes partidos —sobre todo el PP— caen sin pausa en las estimaciones de voto: suman solo entre el 45% y el 60%; sus direcciones lo saben y lo asumen como el coste “lógico” de las medidas de Gobierno, las del anterior y las del actual. Hay preocupación en el equipo de Mariano Rajoy y en el de Alfredo Pérez Rubalcaba. Sin embargo, ambos dejaron claro este lunes que no ven la foto actual como un signo de cambio de ciclo, del “fin del bipartidismo” que partidos como IU y UPyD —los que más suben— auguran.

Esa del fin del bipartidismo es una conclusión “prematura”, dijo el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. “Los juicios hay que emitirlos al final”, apuntó a su vez el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Es decir, nada de entrar en pánico ahora: quedan aún dos años para las elecciones generales. Fuentes de ambos partidos interpretan que el problema es circunstancial, que durará lo que dure la crisis y que, aunque seguramente nunca vuelvan a sumar el 80% de los votos, el sistema seguirá siendo el que es: solo dos partidos con opciones de Gobierno. Ante esa encrucijada, Rajoy pide “tiempo” para aplicar sus políticas; Rubalcaba, pactos de Estado.

“El Gobierno está tomando decisiones difíciles. No voy a pensar que esas decisiones se traduzcan en un aumento de intención de voto”, afirmó el jefe del Ejecutivo en su comparecencia tras la reunión que mantuvo con el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho.

Rajoy se mostró convencido de que el conjunto de medidas adoptadas por el Gobierno “tiene un sentido”; que esa política, igual que ocurre en la UE, será la que lleve a la salida de la crisis, y que eso ocurrirá “más pronto que tarde”. Será entonces, sugirió, cuando pueda medirse el verdadero pulso del bipartidismo. Rajoy y Passos están hundidos en las encuestas. Ambos se apoyaron mutuamente y apelaron a ese aliado indiscutible: el tiempo. “Sabemos que los resultados tardan pero este camino de reformas es el que el pueblo español necesita, Rajoy tiene mi admiración”, dijo Passos. “Somos solidarios con las medidas que está adoptando Portugal”, remató Rajoy.

“Es verdad que los dos grandes partidos estamos pagando más duramente la crisis”, afirmó, por su parte, Rubalcaba, subrayando que el PP baja en las encuestas “mucho más que el PSOE”. “Pero con encuestas en las que mas del 50% dice que no sabe lo que votará... hablar de que se ha caído el bipartidismo me parece un poco prematuro”, añadió. La semana pasada, preguntado por lo mismo, había respondido igual: augurar el fin del bipartidismo es “precipitado”.

El secretario general del PSOE no quiso opinar de la pérdida de apoyo de su partido porque, según él, las encuestas solo coinciden en la “gran desconfianza” de la ciudadanía hacia los partidos, en general, y hacia los que tienen opciones de gobernar en particular".

"Tiene lógica. La gente está pasándolo muy mal, no ve salida. Es perfectamente comprensible que una sociedad desesperanzada desconfíe de sus instituciones y de sus políticos. Eso dicen las encuestas. Y lo otro que dicen es que los ciudadanos reclaman un acuerdo de los partidos para salir de la crisis”, remarcó, el día en el que enviaba a Rajoy su oferta de “pacto de Estado”.


“Es probable que PP y PSOE no volvamos a sumar nunca el 80% de los votos; y que nosotros no alcancemos el 45%; pero ni mucho menos estamos en el 22% como dicen algunas encuestas. Eso no es real ni posible, como tampoco lo es que haya una abstención del 50%”, sostienen fuentes de la dirección socialista, que se desesperan, además, cada vez que el debate sobre el liderazgo del partido y las primarias tapa las propuestas de fondo que están intentando trasladar a sus votantes.
Un dirigente próximo a Rubalcaba lo resume así: “Que los dos grandes perdemos apoyo, sí. Que vaya a haber un sorpasso [de IU o UPyD], no. Que de dos partidos grandes se vaya a pasar a cuatro medianos, tampoco. No creo que estemos en esa fase”.

La número dos del PP, María Dolores de Cospedal, también minimizó el aparente desgaste del modelo bipartidista, informa Francesco Manetto. En su opinión, no hay nada nuevo. Preguntada al respecto, Cospedal aseguró que en España ya hay algunas comunidades autónomas en las que partidos nacionalistas como CiU o el PNV representan las opciones mayoritarias. Y destacó el papel que desempeña IU, por ejemplo, en Andalucía, donde gobierna con el PSOE. Para el PP, en definitiva, “el bipartidismo en España es algo relativo”. “Si la sociedad española cree que se tiene que terminar la primacía de los dos grandes partidos nacionales, pues lo decidirá y será lo que hayan decidido los españoles”, agregó.