Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy espera que la corrupción sea “historia pasada” sin aludir a Bárcenas

Rajoy: “En el 2014 España crecerá con claridad y empezaremos a crear empleo”

"Ni yo ni nadie en su sano juicio puede estar satisfecho con la reforma laboral", afirma

El prolongado silencio del presidente aumenta la expectación ante el discurso a la cúpula del PP

Sin mencionar el nombre de Luis Bárcenas, extesorero del PP, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha hablado de corrupción, pero con la firme propuesta de que dentro de poco sea "historia pasada". En su intervención Junta Directiva Nacional del PP, reunida a puerta cerrada, el presidente ha defendido la actuación de la mayoría de los políticos y ha cuestionado el efecto multiplicador de los casos individuales. "No quiero que España se convierta en inhabitable porque se acuse sin pruebas", ha defendido. "No se trata de ocultar, ni de trivializar, ni de olvidar. Se trata de actuar con sensatez".

Pero, sobre todo, ha defendido a su partido y ha asegurado que el PP ha colaborado con la justicia cada vez que se le ha pedido. "No es verdad que en España haya un Estado generalizado de corrupción", ha reprochado. "Las excepciones no son representativas más que de sí mismas".

Poco antes, el presidente se había mostrado optimista ante el futuro: “En el 2014 España crecerá con claridad y empezaremos a crear empleo”. Segundos antes, el presidente había admitido que el año en curso "será duro". Pero luego, ha recalcado sobre el siguiente: "Los españoles notarán resultados tangibles de los esfuerzos que han hecho".

El presidente ha arrancado su discurso con una valoración sobre la situación económica, en la que ha destacado que el crecimiento de España y la creación de empleo es su principal obsesión: "Es el objetivo, el más importante, no conviene olvidarlo ni distraerse". A lo que ha apostillado, y dadas las cifras del paro: "Ni yo ni nadie en su sano juicio puede estar satisfecho con la reforma laboral".

Pero, sobre todo, el presidente ha sacado pecho de la gestión de su Gobierno. "Rebajamos el déficit público, nuestra deuda externa, y evitamos un rescate", ha ido enumerando los logros de su equipo, para concluir: "Hay datos positivos para la economía que nos permitirán dar la vuelta" a la situación.

Rajoy ha insistido otra vez en que las "reformas continuarán" y ha asegurado que se trata de cambios "estructurales". Entre ellas, ha anunciado la reforma de las pensiones, la reforma energética o nuevas medidas para controlar el déficit público.

El presidente ha asegurado también que la estabilidad presupuestaria "ha funcionado" y que, por eso, a medida que vaya reduciéndose el déficit público mejorará la situación de las Administraciones. "El Estado funciona y es el garante de los servicios públicos", ha destacado.

En condiciones normales, lo que hoy había convocado Mariano Rajoy, la Junta Directiva Nacional del PP, sería una reunión interna más con un discurso del líder que la prensa sigue de nuevo en una pantalla de plasma. Pero el silencio del presidente, prácticamente encerrado en La Moncloa desde que estalló de nuevo el escándalo del caso Bárcenas, en enero, provocó una gran expectación en cada convocatoria. El presidente llevaba nueve meses sin reunir a su Junta Directiva, dos sin citar al Comité Ejecutivo —desde aquel día en que les dijo "todo es falso", en referencia a los papeles de Bárcenas— y la dirección llevaba cinco semanas sin comparecer ante la prensa. En ese contexto, Rajoy tenía que insuflar ánimos al PP e incluso de calmar las aguas internas.

A ello ha ido dirigido el final de su parlamento. A los suyos les ha recordado que la tarea es difícil y que no consiguen hacer ver a los ciudadanos los logros conseguidos, pero les ha invitado a trabajar, no distraerse y tener paciencia: "Nadie puede pretender estar en un gobierno y no ser objeto de críticas y malediciencias". Y, sobre todo, les ha reclamado "unidad", "una de las señas de identidad del partido", para que el Gobierno esté respaldado en sus medidas.

Más información