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Rubalcaba ofrece a Rajoy un pacto para hacer frente al desempleo

El PSOE plantea la creación de un fondo público para la financiación de empresas, autoempleo y emprendedores dotado con 20.000 millones de euros en 2013

El PSOE intentará alcanzar con el Gobierno del PP un pacto para hacer frente al desempleo, “una gravísima emergencia social” confirmada por los datos de la última EPA, con seis millones de parados y una tasa de paro del 26%. Las palabras son del líder del principal partido de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien envió ayer a Mariano Rajoy un documento con propuestas a corto y largo plazo, que pretende marcar un camino del “diálogo con todos”, contando con las aportaciones de todas las formaciones.

Se trata de un plan que incluye 16 medidas encaminadas a la creación de empleo y que deben pasar, según el PSOE, por unas acciones destinadas a “salir al paso de las dificultades de crédito que tienen las empresas para poder mantenerse y crecer”.

Las claves de la propuesta

  • Propuestas a corto plazo. Para reactivar el crédito. 1. Que los bancos con ayudas públicas tengan objetivos de crédito para pymes y emprendedores. 2. Crear un fondo público de 20.000 millones de euros. 3. Convertir el ICO en una Agencia Estatal de Financiación. Para el empleo. 1. Exención del 100% de las cotizaciones de las empresas de menos de 50 trabajadores que creen nuevo empleo el primer año —y descuentos del 75% y el 50% los dos siguientes—. 2. Contratación de jóvenes con ayudas específicas a las empresas. 3. Favorecer la creación de empresas estableciendo una cotización máxima de 50 euros durante seis meses a los emprendedores. 4. Fortalecimiento del programa Prepara. 5.Planes específicos para las comunidades con tasas de desempleo superiores al 30%.
  • Propuestas a medio plazo.  1.  Retrasar el objetivo del 3% de déficit a 2016.  2.  Que no computen en ese objetivo las inversiones públicas y las ayudas a la internacionalización de las empresas.

Por esa razón, entre ellas figura la creación de un fondo público para la financiación de empresas, autoempleo y emprendedores dotado con 20.000 millones de euros en 2013, y una Agencia Financiera Pública “con capacidad y medios adecuados para canalizar nueva financiación crediticia para el desarrollo productivo”, a través de la transformación del ICO y otros organismos. También se plantea la exención para las empresas de menos de 50 trabajadores de cotizaciones sociales durante el primer año de un nuevo contrato —con descuentos del 75% y el 50% los dos siguientes—, ayudas para la contratación de jóvenes y el apoyo a la creación de empresas con una cotización máxima de 50 euros durante seis meses a los emprendedores.

Tras el casi totalmente frustrado acuerdo sobre la reforma de la Administración local, los socialistas siguen reclamando un viraje en la política económica del Ejecutivo, pues consideran desacertada la estrategia de “anteponer la lucha contra el déficit a la lucha contra el desempleo”. Para ello piden flexibilizar los calendarios, retrasar el objetivo del 3% hasta 2016 y, en definitiva, poner en marcha política de crecimiento frente a los recortes.

“Pretendemos abrir un diálogo sincero y franco” ante “la situación tan dramática que vive el país”, señaló ayer Rubalcaba, quien ve la propuesta de su partido como la “forma más justa para salir de la crisis”. El documento, 49 páginas que cuentan con un análisis sobre el efecto “desdichado” de la reforma laboral realizado por el portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Socialista y exministro de Trabajo, Valeriano Gómez, trata de sentar las bases para la “construcción de un nuevo modelo productivo”. Un sistema que sustituya “los excesos del sector inmobiliario por otros sectores de futuro: investigación, innovación, ayudas a la exportación, creación y crecimiento de empresas, política industrial...”.

Este pacto, que el PSOE ha llamado Propuesta para un acuerdo político y social frente al desempleo masivo y que hoy remitirá a los partidos y los agentes sociales, contempla en realidad un objetivo último de carácter macroeconómico. Porque, a partir del empleo, la propuesta persigue “constituir una alternativa que pueda mantener los niveles de convivencia y de institucionalidad democrática seriamente amenazados en los países europeos más afectados por la crisis”.