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EL INFORME DE LA ADMINISTRACIÓN CONCURSAL Y LA QUERELLA DE LOS ACREEDORES

Díaz Ferrán tejió un “plan deliberado” para ocultar bienes y eludir deudas

Díaz Ferrán vendió a Ángel de Cabo por unos pocos miles de euros empresas con patrimonios multimillonarios y lo hizo solo unos días antes de suspender pagos

La operación permitió evitar el pago de 400 millones en deudas a sus proveedores

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Gerardo Díaz Ferrán, en la conferencia el 10 de junio de 2010.

“Desde mediados de 2010 Gonzalo Pascual [ya fallecido] y Gerardo Díaz Ferrán han llevado a cabo un deliberado, sistemático, doloso y perfectamente planificado proceso de alzamiento y ocultación apresurada de sus bienes personales”.

Esta afirmación la sostienen con diversos hitos, muy documentados y todos ellos obrantes en el sumario, los empresarios de AC Hoteles, Barceló, Iberojet y otros que han denunciado a los expropietarios del Grupo Marsans en la querella presentada en enero de 2012 en la Audiencia Nacional. La denuncia de estos empresarios pretendía alertar de una práctica ilegal por la que Díaz Ferrán había intentado ocultar parte de sus bienes para no pagar las deudas millonarias contraídas con decenas de proveedores.

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Gráfico: El alzamiento de bienes del grupo Marsans

La investigación del juzgado número 6 de la Audiencia Nacional ha confirmado la mayoría de los extremos denunciados por las empresas a las que Díaz Ferrán debía más de 400 millones de euros. “Se confirmó lo que decían y hemos ido aún más lejos”, explica uno de los responsables de esta investigación judicial apoyada por el fiscal Daniel Campos y la policía. Las detenciones se han desencadenado precisamente ante el temor de que, por medio de nuevos ardides financieros detectados, Díaz Ferrán lograra poner fuera del alcance no ya de los acreedores, sino de la autoridad judicial su patrimonio.

»Ventas falsas a Posibilitum. El 9 junio de 2010, 15 días antes de que Viajes Marsans entrase en concurso de acreedores, Pascual y Díaz Ferrán comenzaron a desprenderse de todo su patrimonio empresarial a favor de Posibilitum Bussiness, una empresa de Ángel de Cabo constituida en febrero de 2009 sin bienes inscritos a su nombre, con un capital social de 60.000 euros y sin ninguna experiencia en el sector. De hecho, su objeto social es “el comercio de animales domésticos y en su caso exóticos”, según el informe de la administración concursal.

Pese a la orden de embargo, vendieron sus sociedades patrimoniales

Aquella extraña venta se produjo cuando Pascual y Díaz Ferrán conocían ya que al menos 20 empresas a las que debían dinero habían solicitado desde abril al juez concurso de acreedores para cobrar sus deudas.

En esa operación con Ángel de Cabo y su empresa Posibilitum, el entonces presidente de la CEOE y dueño del Grupo Marsans, en unión de Pascual, incluyó sus activos insolventes, pero también sus activos más valiosos. Así, vendieron Teinver, sociedad dueña del capital de Viajes Marsans y la totalidad del capital que ellos mismos poseían en las sociedades Parihol Inversiones, Holdisan Inversiones, Transportes Aura, y empresa manconcunada de Transportes, por un precio “ridículo” conjunto de 3.060 euros.

Posibilitum, la sociedad que compró ese emporio empresarial venido a menos era propiedad de Ángel de Cabo, detenido el pasado lunes, igual que Díaz Ferrán, por alzamiento de bienes. Nada justificaba la compra de empresas turísticas que habían llegado a facturar centenares de millones de euros por una firma sin experiencia en el sector y con un capital de 60.000 euros.

Ángel de Cabo Sanz, en una foto sin datar.

Teinver, una de las sociedades regaladas a Posibilitum poseía “diversos activos con valor incuestionable que podrían haber servido para afrontar el pago de deudas”. Por ejemplo, era propietaria de la cadena Hotetur, con 19 hoteles en España y Latinoamérica, y de la compañía de handling Newco, con 1.500 trabajadores.

Teinver poseía también el 3,5% de Sos Corporación Alimentarias, hoy Deoleo, participación valorada hoy en 17 millones de euros. Y litigaba el cobro de 1.000 millones del Gobierno argentino.

»Cien millones de patrimonio. Por otro lado, después de la orden de embargo de todos sus bienes y sociedades, en julio de 2010, Pascual enajenó “a Posibilitum las participaciones sociales de Parihol Inversiones [su patrimonial], por un precio de tres millones de euros, siendo su patrimonio neto de 101 millones (...) y es indubitado que el concursado se deshizo de uno de los principales activos, siendo Parihol Inversiones una sociedad a través de la cual controlaba otras sociedades”.

En igual fecha, Díaz Ferrán y Pascual vendieron sus participaciones en Consulting XXI a una filial de Posibilitum por 1.800 euros. No menos evidente del fin buscado fue la venta de Inversiones Grudisan, de Díaz Ferrán y su esposa, a Posibilitum por 4.240 euros. Grudisan poseía inmuebles por valor de 39 millones de euros.

Por otro lado, entre uno y otro vendieron a Posibilitum la firma Trapsatur que “tenía una facturación de 20 millones de euros y ganaba dos millones al año”. También enajenaron Transportes de Cercanías SA y Autobuses Urbanos del Sur y todo ello por menos de 30.000 euros. El comprador siempre era el mismo, Posibilitum, es decir, Ángel de Cabo.

La firma Holdisan Inversiones cuando fue vendida por Díaz Ferrán a Posibilitum era propietaria de dos sociedades norteamericanas Holdisan New York, y Holdisan Central que en junio de 2007 adquirieron dos apartamentos en uno de los condominios más lujosos de Nueva York, en el hotel Plaza, abonando más de diez millones de dólares por ambos. En enero pasado, se estaban intentando vender por casi 13 millones de dólares. Por ello, los denunciantes urgieron las medidas cautelares del juez sobre ambas propiedades.

Holdisan Inversiones sería también la dueña de un chalé en Calviá (Mallorca) y del yate de 27 metros atribuidos a Díaz Ferrán.

Por otro lado, Díaz Ferrán compró en 2007 a la sociedad holandesa Lismore la firma Ubert Real Estates, holandesa también, por 35 millones de dólares, pero dejó pendiente de pago 27 millones de dólares. A modo de hipoteca, dejó en promesa de pago una serie de propiedades inmobiliarias en el Estado mexicano de Baja California, de una firma local, Desarrolladora Saclol. Un hijo de Díaz Ferrán, paradójicamente, firmó por la sociedad mexicana.

»Rolls Royce de medio millón de euros. Díaz Ferrán poseía un Rolls Royce valorado en medio millón de euros. Estaba embargado. Pero según los querellantes, fingió haberlo vendido previamente a la firma Munari Negocios, vinculada a Cabo, para sustraerlo a los acreedores.

Con posterioridad, en septiembre de 2012, los querellantes alertaron al juez de nuevos movimientos de Díaz Ferrán y De Cabo para blindar su patrimonio al cobro de la deuda. “Esas actuaciones consisten por un lado en el cambio de titularidad de diversas fincas propiedad de Díaz Ferrán a través de sucesivas transmisiones a favor de sociedades interpuestas, por otro gravar otras fincas para salvaguardarlas de reclamaciones de terceros”. Todo ello se hizo, según la denuncia, a través de tres sociedades pantalla (Inversiones Grudisan, Quatre Bras Inversiones e Implementación de Proyectos). “Los denunciados han puesto a la venta diversas fincas en Calviá y en Madrid”. Y los querellantes ponían su lupa sobre otras propiedades en Madrid, Málaga y Menorca que atribuyen a Díaz Ferrán.

Una firma para vender animales compró el grupo por 3.060 euros

El informe de la administración concursal señala que los actuales administradores de Marsans (Posibilitum) no han entregado la información y documentación necesaria. “Han hecho caso omiso a los requerimientos para que entreguen el plan de viabilidad o el contrato de compraventa por el que Posibilitum adquiere Teinver”.

Los nuevos gestores del Grupo Marsans, según el informe de la administración concursal, han llevado a cabo una “labor contraria a las más elementales normas de defensa del patrimonio” del grupo:

— Pasividad a la hora de tramitar los contratos de arrendamiento de locales pese a que en ellos no existía actividad.

— Retraso en la solicitud del expediente de regulación de empleo. Pese a que el concurso de acreedores de Marsans se declaró el 25 de junio de 2010, un mes después los administradores seguían sin alcanzar un acuerdo con los trabajadores pese a que la sociedad no tenía actividad y cada mes que se retrasaba la solicitud del citado ERE la deuda de Marsans por salarios se incrementaba en casi cuatro millones de euros.

—Contratación de personal con salarios extremadamente altos teniendo en cuenta la situación de Marsans. Las nóminas de seis de ellos sumaban un salario bruto de 1,5 millones de euros anuales.

— Sueldos para los dueños. Dos meses antes de la declaración de concurso, el 1 de abril de 2010, cuando la situación económica de Marsans era absolutamente crítica, quienes hasta la fecha ostentaban la condición de administradores solidarios, decidieron darse de alta como trabajadores de Marsans y un mes después cobraron como finiquito la cantidad de 20.555 euros cada uno.

La conclusión de los administradores concursales era muy pesimista: “En el caso de que el concurso se califique como culpable a los administradores de la concursada, podrían llegar a responder de un déficit patrimonial de 400 millones de euros. El producto de la venta de activos de Marsans, que su administración mercantil cuantifica en su plan de liquidación en 12 millones de euros, no será en ningún caso suficiente para cubrir la masa pasiva del concurso, provocándose con ello un grave desequilibrio patrimonial que, ante la previsión de que el concurso sea declarado como culpable, deberá ser cubierto tanto por los administradores sociales actuales de Marsans como por los anteriores”.