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La operación de cadera del Rey concluye de manera “plenamente satisfactoria”

"Hoy sí que voy al taller", ha dicho en la entrada del hospital Quirón San José

“Hoy sí que paso por el taller”, ha dicho el Rey, desde el asiento de copiloto del coche oficial, al llegar este viernes al hospital privado Quirón San José para ser intervenido por tercera vez en ocho meses de la cadera. En la puerta le esperaba una decena de personas que empezó a gritar: “¡Sa-ni-dad, Pú-bli-ca!”, en cuanto le vio llegar. Esta es la décima intervención para don Juan Carlos, de 74 años, la sexta en los últimos dos años y medio.La operación, que duró 90 minutos y se realizó con anestesia general, se llevó a cabo de forma “plenamente satisfactoria”, según el comunicado de La Zarzuela difundió tras la intervención.

El Príncipe Felipe, que permaneció en el centro sanitario mientras duró la intervención, aseguró a las puertas de la clínica que no había podido ver a su padre tras la operación, ya que estaba aún dormido por los efectos de la anestesia. Pero declaró: “Como diría él [el Rey], el taller es muy bueno, el mecánico también y el paciente, único”. Por su parte, la Reina añadió que lo visitarán estos días en el hospital. Don Juan Carlos pasará esta noche en observación postoperatoria y será el equipo médico, en función de su evolución, el que determine el tiempo de hospitalización, aunque en principio está previsto que la convalecencia dure cuatro días.

El jueves, cuando acudió a realizarse unas pruebas preoperatorias al hospital el Rey había asegurado: “Estoy bárbaro”. La operación de don Juan Carlos, que ha durado dos horas, ha concluido con éxito según han informado fuentes de La Zarzuela.

Él mismo había anunciado su operación el pasado viernes ante los líderes latinoamericanos en la XXI Cumbre Iberoamericana de Cádiz: “Tengo algunas dificultades de mecánica que han vuelto a aparecer estos últimos días y que me van a obligar, siguiendo el consejo médico, a interrumpir mi agenda oficial para pasar por el taller, es decir, operarme de la cadera izquierda, que tengo bastante maltrecha”, les dijo.

Esta vez es la izquierda la que le da problemas, por la artrosis, después de que el pasado 14 de abril tuviera que ser intervenido para implantarle una prótesis al romperse la cadera derecha en una inoportuna cacería en Botsuana. Días después tuvo que ser operado de nuevo al salírsele la prótesis por un movimiento brusco en una audiencia en La Zarzuela. Entonces, como este viernes, también realizó la intervención en el Hospital Quirón San José el doctor Ángel Villamor, que anteriormente ya le había operado de la rodilla y del pie. En mayo de 2010 el Rey fue operado en el Hospital Clinic de Barcelona por un tumor en el pulmón derecho que resultó ser benigno.

Antes de salir hacia el hospital, don Juan Carlos firmó, como cada viernes, los decretos aprobados en el Consejo de Ministros. La Reina acudió a visitarle al hospital.

Esta vez se tomará la baja con algo más de calma que la vez anterior. Está previsto que permanezca unos cuatro días en el hospital y después, aunque mantendrá los despachos habituales con el presidente Mariano Rajoy y recibirá a los presidentes de las comunidades autónomas que han tenido elecciones recientemente (Galicia y País Vasco) y al que salga de las urnas mañana en Cataluña, estará de baja. La fecha de la operación, según fuentes de la Casa Real, se ha escogido precisamente para que la convalecencia no coincidiera con ningún acto institucional importante, es decir, después de la cumbre de Cádiz y antes de la Pascua Militar del próximo seis de enero.

Desde la caída en Botsuana, la salud del Rey se ha resentido. Los más de 70.000 kilómetros que ha recorrido desde entonces (Brasil, Chile, Rusia, India y EE UU) para preparar la cumbre iberoamericana y vender la marca España han hecho mella. Se apreció especialmente en el último viaje, a la India, el pasado octubre, donde se le vio cansado. Su médico le ha dicho que tiene que bajar el ritmo.