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Una inversión pública de 70 millones en Sagunto apenas crea 100 empleos

El polígono industrial Parc Sagunt I ocupa dos millones de metros cuadrados

Acceso a la primera fase de Parc Sagunt l, un espacio destinado a industrias que se encuentra prácticamente vacío por la crisis económica.

Se presentó como la mayor extensión de suelo empresarial de Europa y el principal polígono industrial de España. Cinco años después de su construcción, Parc Sagunt I, en la comarca del Camp de Morvedre en Valencia, concebido para crear 4.000 empleos y reactivar el músculo de una comarca atenazada por el cierre de Altos Hornos, acoge solo a cuatro compañías en una superficie de dos millones de metros cuadrados, unos 200 campos de fútbol. Las naves solo ocupan el 10% del terreno y no emplean a más de 100 trabajadores, según CC OO. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y el Sepiva, su equivalente autonómico, han desembolsado a medias cerca de 70 millones de euros en la última década para culminar la primera fase de este parque del que restan la urbanización de una calle, el desdoblamiento de la carretera CV 309 —la parte comprometida por la Generalitat—, las conexiones con la A-7 y las vías con el puerto de Sagunto.

Inaugurado en tres ocasiones, el proyecto despegó en 2008. El forcejeo político entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el Consell de Francisco Camps, que hizo del asunto casus belli, retrasaron la construcción de los accesos y la llegada del suministro de agua, luz y gas. Aunque el polígono comenzó a comercializarse a partir de 2005, su espaldarazo definitivo llegó cuando los bancos ya habían cerrado el grifo. Y la sociedad promotora del parque que esgrimía como un éxito la adjudicación en 2007 del 83% de la superficie —reserva que se conseguía con un mínimo aval bancario— veía cómo las empresas nunca recalaban por falta de financiación. Resultado: la flamante maqueta seguía sobre la mesa y el polígono, semidesierto.

El argumento de que Parc Sagunt encarnaba una puerta de mercancías al sur de Europa y Madrid no cuajó. El polígono se encuentra a 24 kilómetros del puerto de Valencia, el de mayor tráfico de productos del Mediterráneo (2.000 contenedores diarios). Su salida más próxima al mar es Sagunto, que carece de una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) suficiente. Además, el proyecto de crear en el Camp de Morvedre un punto logístico de intercambio de mercancías había embarrancado a inicios de los 90, pese a que la población ofrecía unas buenas comunicaciones, suficiente suelo de titularidad pública y más de 500 hectáreas de terrenos con calificación industrial. También, unas óptimas conexiones con los futuros corredores mediterráneo y cantábrico, crucial para la industria automovilística. “Sagunto era un buen lugar para la ZAL”, explica el profesor de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el ingeniero de Caminos Joan Olmos, que redactó en 1993 un informe que recomendaba la comarca fabril para la zona logística.

El proyecto, que despegó en 2008, se ha inaugurado en tres ocasiones

Olmos descarta que la inactividad del Aeropuerto de Castellón influya en la llegada de empresas a Parc Sagunt. En el vídeo corporativo de la superficie, que se puede consultar en la web, se presenta el aeródromo de Castellón como una infraestructura en funcionamiento. “Desde los aeropuertos de Valencia, Alicante y Castellón parten a diario 198 vuelos de 50 compañías”, dice la locución.

Los promotores del polígono se presentan como víctimas de la economía. El Sepides, la firma de capital del Gobierno que participa en la explotación del parque, atribuye el parón a la sequía del crédito. “Muchos empresarios no comprarían ahora una parcela ni aunque se la regalásemos”, explica un directivo de esta sociedad, que ha rebajado en el último año un 30% los precios del metro cuadrado (150 euros de media) y ofrece aplazamientos de pago para acelerar la venta del suelo. Este responsable reconoce que la comercialización de Parc Sagunt I, que se desarrolla a través de Internet, ferias nacionales y un agente en la empresa pública Sepiva (Consejería de Economía), “se mueve muy poco por la situación del mercado”. Como detalle, la oficina de la sociedad tiene cinco empleados y no se encuentra en Parc Sagunt, sino en el cercano polígono Ingruinsa. Una gran maqueta preside el diáfano edificio.

Vacío o no, Sepides destaca la “proyección” de las compañías implantadas. El buque insignia de la superficie es Zumavesa, cuya planta produce el 10% del zumo de la comunidad. A unas parcelas de distancia se encuentran un importador de pescados congelados y un distribuidor de cestas de Navidad. La nave ocupada por Transportes Soriano, que entró en concurso de acreedores, está utilizada por una firma del sector. Y el proyecto Brava Steel, el centro de procesado de acero de Ros Casares que planeaba alegrar la comarca con una inversión de 450 millones, podría dormir el sueño de los justos o buscar una nueva ubicación, según fuentes municipales.

Las disputas de Camps con Zapatero retrasaron los accesos al polígono

La Autoridad Portuaria de Valencia (APV), que el pasado año adquirió en Parc Sagunt a través de su firma VPI Logística 280.000 metros (28 campos de fútbol) cuadrados por 30 millones de euros, mantiene sin actividad su parcela, donde quería levantar una zona logística para el puerto de Sagunto. La iniciativa pasaba por arrendar el espacio a futuros operadores. Pese a la crisis, la APV no desinvertirá y confía en que las empresas se interesen por el espacio cuando se reactive la economía. No hay fechas. Su portavoz asegura que se trabaja en la comercialización de los terrenos para cuando amaine la crisis aunque se niega a facilitar sus tarifas aduciendo una “estrategia comercial”.

Convertido en una metáfora de una economía en caída libre, Parc Sagunt I centra las conversaciones de café de esta antigua ciudad siderúrgica que ha destruido 9.000 empleos industriales en cuatro años. El presidente de la Asociación de Empresarios del Camp de Morvedre (Asecam), Luis García, culpa del bloqueo a la disputa política entre el Gobierno y la Generalitat, que ha declinado contestar a este periódico. “Hasta el pasado año el parque no tenía agua, luz, y los permisos del Ayuntamiento se ralentizaban”, se queja García, que también cree que el “gran tamaño” de las parcelas mínimas —6.500 metros cuadrados, según la web— ha impedido la implantación de pequeñas empresas. CC OO urge a edificar las infraestructuras pendientes para mantener el atractivo del parque tras la crisis y denuncia la incompetencia los políticos. Y el concejal de Compromís de Sagunto Quico Fernández, que ha presentado más de tres propuestas para desatascar la superficie, cree como la mayoría de los consultados que la siguiente fase, Parc Sagunt II, nunca verá la luz. El expresidente del Gobierno valenciano Eduardo Zaplana auguró hace una década que en la vasta extensión donde acampan los caracoles se crearían 30.000 empleos.