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Otegi, a las víctimas de ETA: “Si he añadido dolor, lo siento de corazón”

El portavoz de Batasuna dice en un libro que "las vías de lucha a utilizar son las vías de lucha pacífica y desobediente"

Otegi, en una imagen de archivo.
Otegi, en una imagen de archivo.

El líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, asegura en el libro-entrevista que se pondrá a la venta el próximo día 28 de septiembre con el diario Gara que pide perdón a las víctimas de ETA si en su condición de portavoz de la formación abertzale les ha añadido “un ápice más dolor”.

“La izquierda abertzale ha reconocido y reconoce el dolor causado, y yo quiero ir más allá y decir que si en mi condición de portavoz (y hablo en nombre de todos los portavoces de Batasuna) he añadido un ápice de dolor, sufrimiento o humillación a las familias de las víctimas de las acciones armadas de ETA, quiero pedirles desde aquí mis más sinceras disculpas, acompañadas de un ‘lo siento’ de corazón”, dice en El tiempo de las luces, una larga conversación con el periodista Fermín Munarriz.

En el libro, siempre según Gara, el líder de Batasuna, condenado a seis años de cárcel por pertenencia a organización terrorista y en la actualidad preso en la cárcel de Logroño “desvela los factores y las claves que han desembocado en el nuevo tiempo político, desde el proceso negociador de Ginebra-Loiola hasta la actualidad”.

El pasado 22 de agosto, Otegi y el secretario general de LAB (sindicato de la izquierda abertzale) Rafael Díez Usabiaga anunciaron que recurrirían en amparo sus condenas ante el Tribunal Constitucional y que incluirían una mención a la decisión del Constitucional de legalizar Sortu. A ambos se le impusieron seis años y medio de cárcel por el caso Bateragune.

Estos son otros extractos del libro que publica este domingo el diario Gara:

"He sido militante de ETA durante el franquismo y he entendido que existen circunstancias excepcionales. No soy hipócrita en eso"

Ruptura en Ginebra

“La tensión era tal que los miembros de la comunidad internacional se acercaron a preguntarme si iba a volver a Euskal Herria porque el señor Rubalcaba les había asegurado que yo, entre otros, seríamos detenidos, encarcelados y condenados a diez años de prisión... ¿Le suena esto, no?”.

“La delegación de ETA se despidió con un apretón de manos a la delegación española. Nosotros decidimos no hacerlo. Me opuse frontalmente a ello y recuerdo que comenté que ese apretón de manos quedaba pendiente para cuando se alcanzara un acuerdo incluyente y que nos respete definitivamente como nación”.

Sobre su militancia en ETA

“Yo he sido militante de ETA, he practicado la lucha armada durante el franquismo y, por lo tanto, he entendido que existen circunstancias políticas o sociales excepcionales (...) No soy hipócrita en eso (...) Si hoy alguien me pidiera consejo sobre qué vías de lucha utilizar en cualesquiera circunstancias, le diría con claridad que las vías de lucha pacífica y desobediente, tanto por cuestiones éticas como políticas”.

"El Estado soñaba con la escisión de la izquierda 'abertzale' y estaba convencido de que la iba a conseguir"

Crisis de la izquierda abertzale

“En la medida en que había dos visiones contrapuestas, es evidente que existió una crisis en la izquierda abertzale. En cuanto a la posible ruptura interna, sencillamente no la contemplamos porque estábamos convencidos de que no había estrategia política posible alternativa a la que nosotros planteábamos. Pero sí le diré que algunos acontecimientos como la muerte de Inaxio Uria, el episodio de la bomba en la universidad del Opus o, con anterioridad, la muerte de Isaías Carrasco, nos hicieron vivir momentos de gran tensión en nuestro seno”.

“Nos hicimos cargo de la dirección de la nave y viramos (no sin oposición) el timón 180º. No fue una tarea fácil, hubo grandes tensiones y un enorme desgaste humano y personal. Lo importante hoy es comprobar que todos navegamos en el mismo barco y con la misma dirección”.

“El Estado soñaba con la escisión y estaba convencido de que la iba a conseguir (...) En cuanto se dieron cuenta de que habíamos convencido a suficientes sectores de la izquierda abertzale de la necesidad del cambio de estrategia y de que este hecho descartaba una posible ruptura interna y auguraba una salida ordenada, nos detuvieron”.

Sobre la unilateralidad

“La unilateralidad es el factor clave para entender nuestra apuesta estratégica”.

“No concibo la vida sin compromiso por duras que puedan ser las consecuencias. Cuando adoptamos el compromiso de hacer virar el trasatlántico de la izquierda abertzale, mi diagnóstico era que le quedaba muy poca andadura para estrellarse contra la costa. Hoy el independentismo está en disposición de luchar por ser hegemónico en el país”.

“Recogimos unas ramas de olivo en la cárcel de Navalcarnero (todavía la tengo en mi celda, junto con un escudo de Euskal Herria en un pañuelo rojo y la foto de algún refugiado en la isla de Yeu, además de fotos de mi familia y amigos), y lo único que queríamos transmitir era que no nos iban a desviar ni un milímetro del camino emprendido. Ellos temen la paz, nosotros no”.

Sobre la conferencia de Aiete

“El Gobierno del PSOE tuvo tiempo suficiente para haber hecho gestos (que me consta tenía comprometidos con la comunidad internacional), por ejemplo en el tema de presos enfermos, etc., pero renunció a hacerlo por imposición del candidato Rubalcaba, porque entendía que el proceso de paz le restaba posibilidades electorales al PSOE del Ebro para abajo”.