El Gobierno aprueba 1.782 millones para pagar deudas de armamento

El presupuesto del Ministerio de Defensa para este año aumenta un 28,21%

Simulación gráfica del disparo de un misil por un Eurofighter.

El presupuesto de Defensa para este año experimentó un súbito incremento del 28,21%. El Consejo de Ministros aprobó un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros para programas de armamento. Defensa no podrá, sin embargo, encargar nuevos pedidos, sino que dedicará ese dinero al pago de deudas pendientes. Cuando compareció en el Congreso para explicar el presupuesto de su departamento, en abril pasado, el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, ya reconoció un desfase de 2.370 millones entre la partida prevista y las obligaciones de pagos y anunció la apertura de conversaciones con los ministerios de Hacienda, Economía e Industria para buscar una solución.

La diferencia entre los 2.370 millones y los 1.782 aprobados se cubre con los 309 millones aprobados a principios de año por el Consejo de Ministros, los 198 que Industria prevé prestar en este ejercicio a las industrias militares y los 4,95 incluidos en el propio presupuesto de Defensa. Otros 76 quedarán pendientes por corresponder a material aún no entregado.

Si esta partida se hubiera incluido en los presupuestos, el capítulo de Defensa habría sumado 8.098 millones, con un aumento del 16,88% respecto a 2011, en vez de reducirse el 8,84%.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría subrayó que se trata de “entregas ya realizadas” y compromisos adquiridos con los proveedores en 2010 y 2011, en la etapa socialista, cuyo pago era “ineludible”.

La parte del león irá al consorcio fabricante del Avión de Combate Europeo o Eurofighter, pero también se destinarán cantidades menores al helicóptero de ataque Tigre, el Obús de 155, el carro de combate Leopard o el Buque de Acción Marítima.

Con este crédito extraordinario, según fuentes de Defensa, el contador se pondrá a cero y será posible renegociar la factura pendiente a medio y largo plazo, que suma entre 27.000 y 30.000 millones de euros. “Se trata de recuperar la credibilidad ante los consorcios internacionales para negociar acuerdos que permitan reducir los compromisos, mediante el recorte de los pedidos, el aplazamiento de las entregas o la venta de material a terceros países”, según fuentes gubernamentales. El Gobierno sostiene que este crédito no incrementará el déficit, porque el material militar ya había sido entregado y su precio incluido como deuda (y por tanto déficit) en las cuentas del Estado. Por eso no se incluyen pagos del avión de transporte A400M o el submarino S-80, aún no entregados.

Las mismas fuentes insistieron en que, si no se atendían estos pagos, Defensa hubiera tenido que abonar penalizaciones por incumplimiento de contrato y habría peligrado la supervivencia de muchas empresas.

El portavoz del PSOE en la Comisión de Defensa del Congreso, Diego López Garrido, expresó su “sorpresa” por la noticia, ya su partido había aceptado la oferta de consensuar este problema. Rechazó el intento de culpar de esta deuda al anterior Gobierno socialista, “cuando en un 90% se generó durante la etapa de Aznar”, y se preguntó por qué no se incluyó esta partida en los presupuestos, lo que hubiera permitido debatirla a fondo. En todo caso, el decreto ley aprobado ayer deberá ser ratificado por el Parlamento.