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El forense de la memoria

Francisco Exteberria, autor del informe sobre los niños Ruth y José, ha dirigido más de un centenar de exhumaciones de fusilados desde el año 2000

Participó en la identificación de los restos de Lasa y Zabala y en la exhumación de Allende

Francisco Etxeberria en una foto de archivo.
Francisco Etxeberria en una foto de archivo.

Francisco Etxeberria, autor del informe que asegura haber encontrado huesos de menores que podrían pertenecer a los niños Ruth y José en una hoguera, es un reconocido forense con amplia experiencia como perito judicial dentro y fuera de España.

Profesor titular de Medicina legal en la Universidad del País Vasco y subdirector del Instituto Vasco de Criminología, es el forense que más fosas del franquismo ha abierto en España: más de un centenar. Entre ellas, la primera que se abrió utilizando técnicas científicas, la del abuelo de Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, en Priaranza del Bierzo (León) en octubre del año 2000. En su laboratorio de la Universidad del País Vasco han sido identificados por ADN centenares de fusilados a los que sus familias llevaban toda una vida buscando.

Etxeberria participó en 1995 en la identificación de los restos de Lasa y Zabala, los dos jóvenes vascos secuestrados en 1983 en el sur de Francia, torturados, asesinados y enterrados por los GAL en un paraje de Busot (Alicante). Y más recientemente, en mayo de 2011, en la exhumación y análisis de los restos de Salvador Allende que concluyó que el expresidente chileno no había sido asesinado sino que se había suicidado. En Chile asesoró también a la comisión de derechos humanos que investigó los crímenes cometidos durante la dictadura de Pinochet.

Etxeberria fue uno de los especialistas designados en 2008 en el auto del entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para formar parte de la comisión de expertos que debía asesorar al magistrado durante el frustrado proceso de investigación de los crímenes del franquismo.

Es presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, a la que pertenece desde 1973. La Diputación Foral de Gipuzkoa le concedió en 2006 el Premio Derechos Humanos y su equipo recibió al año siguiente el Premio Derechos Humanos del Gobierno Vasco.