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JOSÉ ANTONIO GRIÑÁN | Presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía

“Yo apoyo ahora a Rubalcaba. Que sea el futuro, no lo sé”

"Hablar de primarias en este momento es un disparate, un error de libro"

"Afortunadamente, Rajoy se ha dado cuenta de que hay que aislar a Merkel"

"Algunas medidas del PP son aberrantes, las aplico por imperativo legal"

"La presencia de IU en el Gobierno nos ha obligado a ser más humildes”

José Antonio Griñán, en el palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz, el pasado viernes. Ampliar foto
José Antonio Griñán, en el palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz, el pasado viernes.

Conservó el Gobierno andaluz contra todo pronóstico y, contra todo pronóstico, fue designado en febrero presidente del PSOE por Alfredo Pérez Rubalcaba, el secretario general al que él no había apoyado. José Antonio Griñán (Madrid, 1946), que será reelegido el próximo fin de semana al frente del PSOE de Andalucía (se presenta sin rival), es el socialista con más poder de España. Se enciende hablando de Europa y se encierra en la ambigüedad al hablar de su partido.

Pregunta. El PP cae en las encuestas, pero el PSOE no despega. ¿Por qué?

Respuesta. Cuando no hay pulsión electoral es muy complicado medir las encuestas. Lo que yo sí veo es un desapego de la política en general. Desde mayo de 2010, la ciudadanía ve que los Gobiernos toman medidas como por necesidad, con lo cual las opciones políticas se reducen y la gente se desentiende. Tenemos que cambiar la relación con el electorado.

P. ¿A qué se refiere?

R. Me refiero a que muchas veces da la impresión de que da igual elegir a uno u otro político si van a hacer todos lo mismo. Mayo de 2010 fue el principio de nuestra derrota, no por las decisiones que se tomaron, sino porque no fuimos capaces de explicarlas. Hemos transferido soberanía [a Europa] pero no hemos transferido suficiente democracia. Cuando yo estaba en el Gobierno no había prima de riesgo pero sí diferencial, y cuando el diferencial estaba alto el Banco de España intervenía. Eso ha pasado siempre. Ahora no pasa. ¿Qué hemos transferido? Hablan de gobernanza europea, quieren un ministerio de superfinanzas… ¿Y ante quién responde? ¿Responde ante los españoles? Si se cede soberanía sin ampliar democracia, yo no soy partidario. Se está construyendo una Europa ultraliberal poniendo en cuestión lo que es el Estado.

“La Guardia Civil no puede investigarme”

Pregunta. ¿Por qué su partido no quería que compareciera usted en la comisión de investigación de los ERE?

Respuesta. Yo voy a ir. ¿Mi partido no quería? No, lo que el PSOE quiso decir es que el PP ya tiene las conclusiones y ahora busca argumentos, y debe ser al revés. El PP me señala a mí, que ni estaba en la Junta cuando se aprobó el procedimiento.

P. El informe de la Guardia Civil también le señala: dice que está investigando el papel de la Consejería de Economía que usted ocupó. ¿Le preocupa?

R. En absoluto. Y no creo que la Guardia Civil esté investigando, porque sería ilegal. Investigar a aforados correspondería a otra instancia judicial. Yo lo que digo es: el procedimiento era legal. Otra cosa es ver quiénes han delinquido. La Junta ha puesto las irregularidades en conocimiento del juzgado.

P. ¿De quién sería la responsabilidad política última si se prueba que varios consejeros y directores generales defraudaron dinero público durante años sin que nadie se diera cuenta?

R. La responsabilidad política se ventila en las urnas. La penal, en los juzgados.

P. ¿Eso no lo decía el PP valenciano con sus imputados?

R. Ni mucho menos. El PP hablaba de que las urnas depuraban todas las responsabilidades.

P. ¿Es este el caso de corrupción más grave de la historia de Andalucía?

R. En Andalucía no ha habido ni un solo alto cargo condenado por corrupción. Si ahora los hubiera sería el más grave, porque sería el primero.

P. ¿Puede acabar el caso en el Supremo, al ser investigado el diputado José Antonio Viera?

R. ¿Se le está investigando? Pues usted mismo.

P. Al Gobierno se le acusa de improvisar ante la evolución de la crisis. ¿Improvisa también el PSOE, ofreciendo unos días pactos y otros confrontación?

R. Al contrario. El PSOE no se ha desdicho en ningún momento desde diciembre. Quien ha cambiado radicalmente de discurso es el Gobierno. En el PP pensaban que los mercados tenían ideología y que como Angela Merkel era de su partido les iba a apoyar. Pero Merkel defiende los intereses alemanes.

España vale mucho más de lo que dicen los mercados. No puede ser que porque los bancos alemanes quieran que les paguen lo que les deben estén movilizando al BCE y depriman la economía de un país central del euro como España. Rajoy, afortunadamente, se ha dado cuenta de que la alianza es con Francia e Italia y que hay que aislar a Merkel.

P. ¿No es contradictorio que el PSOE lleve meses pidiendo un giro en la política económica, dejar la austeridad y pasar al crecimiento, y, sin embargo, hace una semana vote en el Congreso junto al PP el pacto de austeridad europeo?

R. Es posible. Pero creo que en ese momento lo que se quería es dar la imagen de que Rajoy fuera a esta cumbre muy fortalecido y sin oposición interna.

P. ¿Debe girar el PSOE a la izquierda para ganar credibilidad?

R. El contenido de la oposición de Rubalcaba es perfecto. En el contenido Alfredo está diciendo lo que hay que decir.

P. ¿Falla en la forma?

R. No, falla que estamos muy próximos a las elecciones: el PSOE gobernó hasta diciembre. Toda la propaganda del PP es la herencia recibida. El PP todavía habla como si estuviéramos nosotros en el Gobierno.

P. ¿Cómo recuperar al electorado que se perdió entonces?

R. El partido tiene que estar más pegado a la realidad social. Hablar de lo orgánico en un momento como este es equivocarse. Hablar de primarias ahora es un disparate, un error de libro.

P. ¿Se equivoca Tomás Gómez [líder del PSOE madrileño], que últimamente habla bastante de eso?

R. Es un disparate hablar en este momento de primarias, de nosotros mismos.

P. Cuando llegue el momento de elegir candidato a las elecciones, ¿usted es partidario de que haya varios aspirantes?

R. Esté seguro de que cuando lleguemos al río cruzaré el puente. Pero el río está lejos. Todos estamos con la dirección que salió del congreso federal.

P. ¿Cómo de lejos está el río?

R. Tenemos un mandato para cuatro años, quedan tres y pico.

P. Entonces, ¿cree que el PSOE debe plantearse las primarias cuando el Gobierno convoque elecciones, no antes?

R. Claro. Las primarias son para elegir al candidato electoral.

La presencia de IU en el Gobierno nos ha obligado a ser más humildes

P. En el congreso de febrero el apoyo más importante para Carme Chacón fue la federación andaluza, y ahora es usted el dirigente del PSOE que más elogia a Rubalcaba. ¿Eso quiere decir que la discusión sobre el liderazgo de Rubalcaba ya no existe?

R. En mi caso, es mi secretario general. Y mi caso es el caso de la federación andaluza.

P. ¿Hay chaconismo en el PSOE?

R. Ahora mismo hay una dirección de todos. No sé si existe el chaconismo. Crear corrientes a partir de personas es un error. Cuando toquen las primarias, deben ser libérrimas. Sin mandatos.

P. ¿Hasta qué punto deben ser abiertas las primarias: que voten militantes y simpatizantes con cuota o cualquier ciudadano?

R. No lo tengo claro. Unas primarias muy abiertas, muy abiertas... le hacen a uno preguntarse para qué sirven los partidos.

P. Lo que sí dijo usted es que si Rubalcaba concurriera en el futuro a unas primarias debería dejar el cargo de secretario general. ¿Eso cómo se haría? ¿Lo dejaría temporalmente y luego volvería? ¿Quién dirigiría el partido?

R. Si hay primarias, todos los que compitan deben hacerlo en igualdad de oportunidades. El aparato del partido tiene que ser absolutamente neutral.

P. ¿Y entonces tendría que salir todo su equipo de dirección? ¿Habría una gestora?

Hablar de primarias en este momento es un disparate, un error de libro

R. No, si hay vicesecretario general, el vicesecretario general. Si hay un presidente, el presidente. Si hay una ejecutiva, la ejecutiva. Se debe competir en igualdad.

P. Si hubiera primarias ya porque se adelantaran las elecciones, ¿apoyaría a Rubalcaba?

R. No sé. Yo apoyo ahora a Rubalcaba. Le apoyo totalmente. Es el líder del partido. Que sea el futuro, no lo sé.

P. ¿Quiere decir que no sabe si él es el futuro del PSOE?

R. En política las circunstancias determinan, y tres años es una eternidad. Cuando lleguemos al río, cruzaré el puente.

P. ¿Qué partido quiere formar en Andalucía?

R. Paritario, intergeneracional y con permeabilidad con cada uno de los territorios. Andalucía es plural y tiene que tener una representación de todo el territorio en la misma ejecutiva.

P. ¿Se siente cómodo gobernando con IU?

R. No solo cómodo sino muy a gusto y satisfecho. La presencia de IU nos obliga a nosotros a ser una izquierda más humilde, más dialogante, a debatir más, a buscar soluciones imaginativas.

P. ¿Va a aplicar el copago farmacéutico y el medicamentazo?

R. Los decretos ley de sanidad y educación son aberrantes. Yo voy a aplicar lo que es obligatorio, no soy insumiso. Pero si creo que se pueden recurrir las voy a recurrir, y aquello que no sea obligatorio no lo voy a hacer. Ahora se van a dejar de financiar 450 medicamentos… Yo estoy convencido de que van a subir de precio, ya lo verán. ¿Quién ha hecho esta lista: el Gobierno o Farmaindustria?

P. ¿Usted qué cree?

R. Farmaindustria.

P. ¿Cree que esto es decisión de Farmaindustria?

R. No digo que sea decisión suya, pero está a favor.

P. Usted estuvo en un Gobierno, en 1993, que hizo lo mismo: retiró cientos de medicamentos de la lista de subvencionados.

R. Nosotros financiamos selectivamente el medicamento. Se obligó a prescribir siempre, entre dos medicamentos iguales, el más barato, y se quitaron los de nula eficacia terapéutica.

No sé si existe el chaconismo. Todos estamos con la dirección federal

P. ¿Se compromete a mantener su vía para reducir el déficit —bajar sueldos y subir IRPF pero no despedir ni privatizar— aunque la crisis empeore?

R. Yo tengo un inconveniente: tengo que tomar decisiones por imperativo legal. Por ejemplo, algunas medidas del decreto de educación suponen contratar menos interinos. Creo que hay un intento claro de privatizar sanidad y educación, y de algo más peligroso: romper la igualdad de los españoles. Se está cocinando una reversión de lo que se llamó café para todos, que era un dique a la insolidaridad.

P. ¿Qué quiere decir?

R. Yo digo cuál es mi temor. Que se financie con pactos fiscales a Cataluña, País Vasco y a otras comunidades. Que se deteriore la imagen de las comunidades, salvo algunas, que se quedarían con sus impuestos.

P. Entonces usted está en contra del pacto fiscal que están negociando CiU y PSC para que Cataluña tenga una financiación preferente y más control sobre sus impuestos que el resto...

R. Tendré que verlo. El pacto fiscal que se haga debe garantizar la igualdad de los españoles en los servicios fundamentales. No es un problema de capacidad de recaudación, sino de que exista un poder central que garantice los servicios fundamentales.