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Margallo sobre la pitada: “Perjudica intereses de la nación”

Los nacionalistas culpan a Esperanza Aguirre de 'calentar' la protesta

La sonora pitada que se vivió ayer en el estado Vicente Calderón de Madrid en la final de la Copa del Rey en el momento en que comenzó a sonar el himno de España ha provocado que este sábado varios líderes políticos hayan fijado nuevamente sus posiciones con respecto a este asunto, después de casi una semana de polémica. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que al querer desacreditar la protesta nacionalista hizo de altavoz de la misma y después rehusó acudir al campo, fue insultada por una parte del público.

El político más madrugador en sus declaraciones ha sido el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo, quien ha asegurado que lo ocurrido en el encuentro que enfrentó al Barcelona y al Athletic de Bilbao “debilita la identidad nacional” y supone “perjudicar no solo a los intereses de la nación, sino de todos los españoles”.

Margallo ha declarado que "cualquier gesto de desunión en un mundo global en el que nosotros vivimos es un gesto que nos perjudica a todos y cada uno de nosotros".

También han valorado lo ocurrido anoche los partidos vascos, que han mostrado su desacuerdo con la pitada, aunque el PNV y el PSE-EE han apuntado a "la provocación" de la presidenta de Madrid. El líder del PNV, Iñigo Urkullu, ha afirmado que la protesta tenía un "terreno abonado" por la "provocación" de las declaraciones previas de Esperanza Aguirre, quien mantuvo que el partido debía suspenderse si se pitaba el himno español.

"Pese a los 100.000 vatios, que pretendían ensordecer a la afición, ganó el 99% de los 52.000 presentes en el estadio, salvo alguna bandera española presente y algún grito de "Arriba España" de algún exdirigente del PP vasco y cargo de representación popular", ha indicado Urkullu.

El presidente de los populares en el País Vasco, Antonio Basagoiti, ha destacado, por su parte,  que hubo muchísima gente que escuchó el himno "con respeto”.

El líder de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran, ha asegurado este sábado que el Príncipe Felipe ya acoge las pitadas "con una cierta naturalidad”. "Ya empezamos a estar acostumbrados todos un poco a que a veces se nos pite y se nos pueda gritar", ha afirmado Duran. Para el nacionalista catalán, Aguirre "es responsable de una buena parte de estos silbidos”.

Pese a los 100.000 vatios, que pretendían ensordecer a la afición, ganó el 99% de los 52.000 presentes

Iñigo Urkullu

Ha recalcado que no le gusta que se pite ni a las instituciones ni a los himnos, "ni al de Cataluña, ni al de Francia ni al de España o cualquier otro país", aunque ha señalado que no se puede evitar que un ciudadano o un aficionado del FC Barcelona o el Athletic de Bilbao lo haga en un estadio.