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Margallo, molesto con la tibia reacción de EE UU a la nacionalización de YPF

El ministro dice estar recibiendo apoyos porque el Gobierno es "un socio fiable y realista"

El titular de Exteriores se reúne con el embajador de Argentina para decirle que tomará medidas

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, se ha mostrado molesto con la actitud de Estados Unidos respecto a la nacionalización de YPF, filial de Repsol, por parte del Gobierno de Argentina. Durante su intervención en el Foro ABC, organizado también por Deloitte y OHL, García-Margallo ha declarado: "La respuesta de Hillary Clinton no ha sido todo lo entusiasta que me hubiese gustado”. El jefe de la diplomacia española ha añadido que puede entender que ese entusiasmo haya sido menor que el de otros países por los intereses económicos de EE UU en Argentina, pero espera que “con el tiempo” la Administración estadounidense se dé cuenta de que España es “un socio privilegiado”.

El ministro sí está satisfecho con el apoyo de la UE, que ha tomado medidas como la suspensión de la cumbre con Argentina que se iba a celebrar esta semana o cambiar el orden del día del pleno de hoy en Estrasburgo (Francia) para que haya un debate sobre el asunto y se adopte una resolución. “Hemos recibido reacciones importantes de varios países europeos. Espero la del Reino Unido en breve”, ha asegurado. En el continente americano, ha mencionado la colaboración de Chile y México. “La respuesta de nuestros socios está siendo valiente, la que se da a un socio fiable, realista, como es el Gobierno de Mariano Rajoy”, ha afirmado.

El titular de Exteriores ha reconocido que lo que iba a ocurrir con YPF se sabía desde hacía tiempo y ha recordado que se consiguió “parar el golpe” en dos ocasiones, una el 1 de marzo, durante la apertura del curso parlamentario en Argentina, y otra durante el discurso de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el día del 30 aniversario de la guerra de las Malvinas. Margallo ha calificado la decisión adoptada por Fernández de “salida de emergencia” que viene provocada por la situación económica que atraviesa el país, y que se ha adoptado “para pasar el siguiente cuarto de hora, sin preocuparse de las consecuencias futuras”.

Durante una intensa jornada, antes de participar en este foro, el ministro se ha reunido durante una hora con el embajador de Argentina en España, Carlos Bettini, para tratar la nacionalización de YPF. García-Margallo había convocado al embajador para pedirle explicaciones tras el anuncio del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de expropiar la petrolera. Bettini ha salido del Ministerio sin hacer declaraciones. El diplomático argentino tan solo ha respondido con un "muy bien, muy bien" cuando la prensa le ha preguntado cómo había transcurrido el encuentro.

Al término de la reunión, García-Margallo ha declarado: "Argentina se ha dado un tiro en el pie de estos que son realmente importantes, y lo que más me preocupa es que esto supone el corte, o por lo menos la desconfianza, en unas relaciones realmente fraternales durante muchísimo tiempo". El ministro ha añadido que "la presidencia argentina tendrá que explicar a los argentinos dentro de dos o tres meses, no pasado mañana, que estas medidas sirven para que tengan más energía y a un precio más barato".

Durante su discurso en el foro ha añadido que ha trasladado a Bettini la protesta formal por "una agresión arbitraria y discriminatoria" y le ha reiterado que se ha roto "el clima" que ha regido siempre las relaciones entre ambos países. También le ha dicho que España está buscando socios y que adoptará medidas, que el Gobierno sigue sin concretar.

Este era el segundo encuentro entre ambos en pocos días. El titular de Exteriores ya convocó el pasado viernes al embajador de Argentina en España. En ese encuentro, Margallo trasladó a Bettini una protesta por los planes de nacionalización de YPF.

En este contexto, Mariano Rajoy ha iniciado hoy su primera gira por Iberoamérica como presidente del Gobierno que le llevará durante tres días a México y Colombia en plena ofensiva diplomática para intentar frenar el plan de la presidenta argentina. El viaje estaba previsto ya antes de que su Ejecutivo confirmase que toma el control de la filial de Repsol, tras anunciar que la producción de hidrocarburos será considerada de interés público.