Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

"En las entrevistas de trabajo me preguntan: ¿Tienes hijos?"

"La negociación salarial se ha convertido en una suerte de Ebay, en la mayoría de ofertas no te ofrecen un salario sino que te preguntan cuánto estás dispuesta a aceptar"

Hola,

Me llamo Laura, tengo 31 años, soy de Madrid y trabajo como secretaria. No soy nimileurista (todavía), soy milcieneurista compaginando un trabajo parcial y paro parcial. Lo malo que el paro termina en julio y bueno, espero encontrar algo antes sino si sería nimi y se me hundiría la economía familiar. Pero no dejaré que eso pase. También soy madre y treintañera y licenciada en Derecho y bilingüe en inglés. Nunca he trabajado en algo relacionado con mis estudios. Los trabajos de atención al cliente y de carácter administrativo, que en un principio tuve para compaginar mis estudios y pagar recibos han terminado convirtiéndose en mis únicas opciones en un país que valora principalmente la experiencia por encima del talento innato que tengas o tus estudios. Puedo decir que siempre he trabajado bajo contratos indefinidos, sin embargo, también que hace ya tiempo que abandoné la idea de conseguir un trabajo por cuenta ajena que tuviese relación con mis estudios.

Principalmente la causa ha sido la dificultad extrema que se me plantea para conciliar la vida laboral con la maternidad (jornadas de trabajo partidas y muy largas) unido a los bajísimos salarios que se paga a los abogados junior (gano más como secretaria de dirección).

Mucha gente ha criticado las palabras de Gallardón respecto a una violencia estructural del sistema contra la mujer, y, si bien esa explicación no es la causa del 100% de los abortos si puedo dar fe en carne propia de que sus palabras son certeras. Debido a la edad ya empiezan a ser mayoría las entrevistas de trabajo en que me preguntan "¿Tienes hijos?" Automáticamente pienso: "Mierda, mierda, mierda". Si respondo la verdad, estoy muerta, ya no me llaman más. Si miento, consigo el empleo. Hasta el Estado te discrimina, en la entrevista para entrar en el CNP me preguntaron ¿cómo iba a hacer teniendo un niño? ¿Le preguntarán lo mismo a los opositores varones? La conclusión es que empiezo a tener dificultades para encontrar trabajos que ni siquiera me gustan y noto el bajón en los salarios que ofrecen.

Por cierto, la negociación salarial se ha convertido en una suerte de Ebay, en la mayoría de las ofertas ya no te dan ellos un salario sino que te preguntan “¿Cuánto estás dispuesta a aceptar?” Como mujer y madre pienso que es casi incompatible trabajar y ser madre. A su vez los salarios tan bajos obligan a que la mujer salga a trabajar para poder sostener la economía familiar. El sistema es casi perverso.

No creo que la reforma laboral vaya a aportar mucho, en todas las empresas en que he estado he visto gran número de becarios y autónomos. Ya había flexibilidad laboral antes de la reforma, y nimis. Creo que la fórmula no es reducir los costes de trabajo, que nunca podrán competir con países como China. Al estar en un mundo globalizado donde el derecho laboral no es global sucede que el peor derecho laboral es el que se acaba imponiendo. Los consumidores tenemos también parte de responsabilidad en esto. Cuando compras algo no te planteas cómo se ha producido. Hay una película del cineasta Ken Loach, En un mundo libre, que en cierto modo se puede aplicar a esta situación. Creo que las reformas de este gobierno deberían ir dirigidas a:

-Favorecer el autoempleo. Hoy día ser autónomo o crear una empresa está penalizado en España

-Invertir en I+D o favorecer que se invierta en ello, que España sea pionera en algo, que se cree industria y por consiguiente, empleo.