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ANÁLISIS

No nos va a dejar dormir

No podemos afrontar la pobreza de nuestra juventud sin contemplar la pobreza de toda la población del país

La juventud que no puede soñar no nos va a dejar dormir. Cuando hablamos de la juventud y de su situación estamos generando un nuevo problema. La definición se basa en una ratio de edad, y la realidad que hay detrás es tan diversa como individuos abarca.

No es lo mismo la situación de los y las jóvenes con titulación universitaria, que la de los que tienen formación básica o la de los que no tienen ninguna. No podemos afrontar la pobreza de nuestra juventud sin contemplar la pobreza de toda la población del país. Por ejemplo, no solo tenemos un grave problema de desempleo juvenil, es que tenemos un grave problema de desempleo.

Nos encontramos con jóvenes universitarios en situación de desempleo que necesitan medidas de apoyo, pero el principal problema radica en que aquellos que no están desempleados, ocupan, en gran parte, empleos de baja cualificación. Este segmento es el que menos desempleo tiene dentro del grupo de jóvenes, pero sufre una situación de descualificación profesional. Otro grupo son los que tienen estudios medios, donde se acentúa la temporalidad y aumenta el desempleo con respecto a los anteriores. Un nuevo grupo tiene que ver con jóvenes con muy bajo nivel de estudios como consecuencia del abandono temprano o fracaso en el sistema educativo. Y en todos los casos podemos hacer otras dos categorías: aquellos que llegan por primera vez al “mercado laboral” y los que ya estuvieron y han sido expulsados de él. Sin embargo, hay otros factores que influyen también en la situación de estas personas. Estar independizado o no. Haber regresado al hogar familiar o no haber salido de él, tener hijos (solos o en pareja) o no, etc.

La mitad de los jóvenes españoles están en situación de desempleo. Muchos que no veían en su horizonte la posibilidad de verse en situaciones de pobreza y exclusión, ahora lo están… Estos jóvenes no estaban maravillosamente bien, aunque ellos lo pensaran. Estaban en situación de altísima vulnerabilidad, con empleos precarios, y han sido los primeros que se han amortizado. El empleo puede ser el principal elemento inclusivo de cualquier persona, pero no todo es empleo, y en ningún caso vale cualquier empleo.

Carlos Susías es presidente de Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (ESEAPN-ES).