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El pesimismo económico de los españoles sube 50 puntos desde el inicio de la crisis

Las medidas del Gobierno no lograr aplacar la mala percepción de la situación

El pesimismo sobre la situación económica ha alcanzado su récord desde el inicio de la crisis, según refleja el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que eleva hasta el 89% el porcentaje de españoles que considera que es “mala o muy mala”. Esta cifra supone un incremento de 50 puntos respecto a los porcentajes registrados al inicio de 2008.

Ni la reforma laboral ni las medidas económicas anunciadas por el Gobierno de Mariano Rajoy parecen haber hecho mella en las perspectivas sobre la economía. Más bien al contrario, ya que cuando Rajoy ganó las elecciones, el 87,2% de los ciudadanos consideró la situación económica “mala o muy mala”, índice que registró un ligero descenso, hasta el 86,6%, poco después y que en el último sondeo, realizado en los días en los que el Gobierno aprobó su reforma laboral, se ha convertido en casi unánime: el 89% de los ciudadanos cree que la situación económica actual es “mala o muy mala”, lo que supone el mayor índice de pesimismo desde que estalló la crisis.

Pese a la beligerancia con la que la “desaceleración” alcanzó a España, en 2007, la calificación de “mala o muy mala” para definir la situación de la economía fue elegida solo por el 28%. A comienzos de 2008, utilizaban esos calificativos el 40,3% de los encuestados —50 puntos menos de los registrados en el barómetro presentado este miércoles por el CIS—, si bien la media de quienes compartieron ese pesimismo en el conjunto del año ascendió al 53%.

Durante 2009, la crisis económica merecía las peores notas para más del 65% de la población. En 2010, el año empezó mejor que terminó. Y el mes en el que el pesimismo se registró de manera más amplia fue en junio, cuando alcanzó al 79,2%.

Junto al récord de opinión negativa sobre la crisis, la encuesta del CIS desvela cierta esperanza, ya que la percepción de que la situación puede mantenerse igual de mal o empeorar no aumenta y, desde octubre, los que consideran que la evolución de la economía será igual o peor han pasado de ser casi el 72% a ser el 65,5%.

En todo caso, el paro vuelve a ocupar el primer puesto entre las preocupaciones de los españoles y aumenta hasta el 84% la cifra de ciudadanos que lo señalan como el principal problema. También se ha incrementado el porcentaje de quienes sitúan los problemas de índole económica en el segundo puesto (52%) y se reduce mínimamente la preocupación por la clase política y por los partidos (del 19,7% al 19,4%).

El CIS ha incluido una serie de nuevas preguntas sobre la disponibilidad de los españoles a emigrar. El resultado es que uno de cada tres encuestados dice estar “muy dispuesto” o “bastante dispuesto” a cambiar de ciudad para encontrar trabajo. Ante la pregunta de si en los últimos 12 meses ha pensado la posibilidad de vivir en otro lugar, la respuesta positiva es muy minoritaria, aunque es mayor entre quienes barajan otra comunidad u otro país que entre los que piensan en mudarse dentro de su propia comunidad autónoma. Sin embargo, la reacción cambia cuando la pregunta se refiere a la disposición del entrevistado para el futuro, ya que el 36% se muestra dispuesto a cambiar de ciudad.

El porcentaje disminuye cuando la opción de cambio es a otro país, ya que solo emigraría el 27,5% de los encuestados, porcentaje que se reduce aún más (20,6%) si se plantea emigrar fuera de Europa.

Entre los que se mudarían, el 72% reconoce que lo haría por encontrar trabajo o mejorar su situación laboral, mientras que el 14,2% precisa que residiría en otro lugar para mejorar sus condiciones de vida.

El “estar cerca de la familia” es la causa que retiene a la mayoría de quienes no están dispuestos a residir en un lugar distinto, seguida de la invocación a “no tener edad para irse fuera”.

Los españoles siguen relacionando viajes con diversión (56,7%) o relajación (48,3%), según el CIS, que además desvela que los encuestados prefieren un sitio “tradicional, conocido” y que van a la búsqueda de “viajes de sol y playa”, opción que elige el 41,7%, seguida de los que optan por el contacto con la naturaleza (18,1%) y la oferta cultural (17,4%).

 

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