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Apagón en un instituto de Alicante por los impagos del Consell

Los alumnos se concentraron al grito de ‘Más educación y menos corrupción’

Alumnos del instituto Jorge Juan de Alicante protestaron ayer por el corte del suministro eléctrico.
Alumnos del instituto Jorge Juan de Alicante protestaron ayer por el corte del suministro eléctrico.

La asfixia económica de los centros educativos públicos valencianos por los impagos del Consell alcanzó ayer su máxima expresión en el instituto Jorge Juan de Alicante. El centro vivió durante toda la mañana un apagón debido al corte del suministro eléctrico por impago del servicio desde el mes de octubre. La compañía suministradora, la mercantil Nexus Energía, le reclama unos 4.000 euros.

A primera hora de la mañana, cuando los estudiantes (760 alumnos) llegaron a instituto Jorge Juan, el más antiguo de la Alicante, emplazado en el ensanche de la ciudad, se encontraron con las aulas completamente a oscuras.

La directora, Mari Luz Galisteo, achacó inicialmente el apagón a una avería y señaló que el suministro eléctrico se iba a reestablecer en las próximas horas. Mientras, la Consejería de Educación también declinó en principio pronunciarse sobre el apagón en el centro. Sobre las doce de la mañana, fuentes del gabinete de prensa aseguraron que efectivamente el apagón no tenía su origen en una avería, “sino que se traba de un corte del suministro”. “Un corte por error”, precisaron esas fuentes.

“Me niego a dar clases sin luz ni calefacción”, aseveró un profesor

Los estudiantes, liderados por los alumnos de Bachillerato, dudaron de la versión proporcionada por la dirección del instituto, se negaron a entrar en las aulas y optaron por concentrarse en el vestíbulo del centro educativo al grito de Más educación y menos corrupción y No es avería y todo es mentira.

Después de más de una hora de sentada de protesta en el vestíbulo y con las puertas del centro cerradas a cal y canto, la dirección del centro accedió a que los alumnos se trasladaran al patio de recreo. Allí, arreció la protesta de los estudiantes. Queremos luz, Todo es mentira, no es una avería, El centro se nos cae, Manos arriba esto es un atraco y, de nuevo, Más educación y menos corrupción, fueron las consignas que, al unísono, coreaban las decenas de alumnos.

Al filo del mediodía, los estudiantes de Bachillerato y algunos profesores comenzaron a abandonar el recinto educativo ante la evidencia de que la luz no retornaría en toda la mañana. “Es una vergüenza. Nos dicen que es una avería, cuando ha sido un corte”, dijo Noelia de la Flor, de 18 años, y estudiante de segundo de Bachillerato. “No por qué nos hace venir a clase, ni tenemos calefacción ni luz”, añadió su compañero de clase. “Estamos indignados”, señaló otra estudiante.

Los alumnos no descartaron nuevas movilizaciones. La primera será una concentración a primera hora de la mañana de hoy ante la puerta del instituto en protesta por el corte de ayer y otras deficiencias que acumula el centro.

Los profesores también se sumaron a la indignación de los alumnos y expresaron su protesta por el apagón. “Me niego a dar clases sin luz y sin calefacción”, dijo Julián Giménez, profesor de Geografía e Historia. “Es una auténtica vergüenza. Están laminando el sistema valenciano de educación pública”, añadió el docente.

En plena protesta de los alumnos llegaron al instituto representantes del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Alicante, encabezados por su portavoz Elena Martín. “No pueden pagar la luz porque la Consejería les debe tres cuatrimestres y exigimos responsabilidades y que pongan soluciones”, dijo Martín. “Esto refleja el lamentable estado de la Educación en la Comunidad Valenciana, mientras se despilfarra el dinero de todos en grandes eventos, publicidad y protocolo”, añadió.

Mientras, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, del PP, aseguró que ha reclamado a la Consejería que se priorice la educación para evitar entre otras cuestiones los cortes de suministro eléctrico. “Doy por hecho que no se producirán más cortes”, dijo la regidora.

El corte del suministro eléctrico al instituto se produjo a las once de la noche del lunes, según informaron fuentes de la compañía distribuidora Iberdrola. Esas fuentes señalaron que Iberdrola actuó por indicación de la firma Nexus. Esta última empresa ya había advertido, por escrito, la semana anterior al centro que ordenaría a Iberdrola el corte del servicio de persistir el impago. Este mercantil también es la suministradora del servicio eléctrico al Ayuntamiento de Alicante, por adjudicación directa, según mantienen fuentes socialistas.

Sobre la una de la tarde y tras un acuerdo entre la dirección del centro y Nexus Energía sobre el pago de deuda, la mercantil solicitó a Iberdrola que volviera a restablecer la conexión del suministro eléctrico al instituto. La luz retornó al Jorge Juan al filo de las cuatro de la tarde, según confirmaron fuentes del centro.

El apagón en el instituto Jorge Juan es un aviso para el resto de centros. Ninguno dispone de fondos para afrentar el gasto corriente.

“No son recortes, son hurtos”

ALBERTO G. PALOMO, Valencia

Los recortes del nuevo presupuesto no han hecho más que “reforzar” las protestas de los profesores, planeadas desde antes de Navidad. Eso es lo que reiteró ayer la Plataforma en Defensa de l’Ensenyament Públic, un colectivo integrado por la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) y los principales sindicatos de educación, durante la convocatoria de la manifestación del próximo sábado.

El impago desde hace ocho meses, la falta de suministro eléctrico o los centros sin construir son algunas de las quejas, que se llevan repitiendo desde el año pasado y que los ajustes del 4 de enero no han hecho más que avivar. Con la consigna Més inversió, més qualitat, més valencià, més dignitat, la mayoría de representantes de la comunidad educativa denunció el “atropello” que está sufriendo la educación pública de la Generalitat y calificó las medidas del Consell como un “ataque brutal” a los servicios básicos.

María José Navarro, portavoz de la plataforma, acusó al Gobierno valenciano de incumplir los “mínimos imprescindibles” para que la enseñanza funcione “correctamente y con calidad”. Navarro insistió en que la situación “extrema” de los centros está causada directamente por el “juego” que la Consejería de Educación está llevando a cabo con la educación pública, “la única que hace posible la igualdad de oportunidades”.

Marc Candela, portavoz del sindicato STEPV, recalcó que los miembros del Consell son los “únicos responsables” de la “ruina” en la que está la Generalitat, mientras que el secretario general de UGT, Guillermo Martí, fue más allá y aseguró que “desde que el PP está en el Gobierno, el sistema público ha ido a peor”. Martí alegó que los motivos de estas peticiones tienen su razón de ser en un sistema “quebrado” que parte de “políticas de improvisación”. El secretario general de UGT describió como “de juzgado de guardia” unas medidas que “no deberían calificarse de recorte sino de hurto”, y que “solo representan una cantidad mínima con respecto al déficit”. “Ante la crisis, lo que hace falta es más educación y más inversión, para que cuando acabe la gente esté preparada para la siguiente”, apostilló. Y recordó que “como la situación continúe así, lo de las mantas va a ser una anécdota”. La reivindicación que todos apoyaron fue “el pago inminente” de todas las deudas, incluyendo los intereses que estas han generado. Un impago que solventan con donaciones individuales ya que, según afirmaron, “sin estas, un 90% de colegios tendría que cerrar”. Una asistencia que no pretenden abandonar, pues eso “ayudaría a la educación concertada”.

Hasta el sábado, “prácticamente todos” los centros están realizando concentraciones diarias como método de protesta, pero en el ambiente también resuena la palabra huelga. De momento, según los portavoces, “no se descarta”: “Ahora estamos en un paso previo, el de manifestarse y explicar la situación”, comentó Ferran García, de CC OO, “pero cada día que pasa la consejería se la está ganando más”, sentenció.