La investigación en ciencia y tecnología sufre un recorte de 600 millones

La reducción agrava más aún la situación de la I+D+i española

El CSIC y el Ciemat, entre los organismos que más han sufrido los recortes en los últimos años

La investigación científica y tecnológica sufre una reducción de 600 millones de euros, en subvenciones y préstamos, en el plan de choque de recortes aprobado ayer por el Consejo de Ministros. El presupuesto total en 2011 es de 8.600 millones de euros. La reducción agrava más aún la situación de la I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) española, cuya financiación pública está en claro declive desde su congelación de 2009. El panorama que afronta, por tanto, la nueva secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, es claramente difícil.

Los 8.600 millones de euros de 2011 (5.200 de créditos y 3.400 de subvenciones y transferencias) suponen ya un recorte del 8% respecto a 2010, cuando la reducción fue del 15% sobre el año anterior. Esas medidas de contención del gasto en ciencia y tecnología en los últimos años del Gobierno Zapatero se han concretado, sobre todo, en los organismos públicos de investigación, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) o el Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales (Ciemat), que tienen las arcas vacías y han restringido ya notablemente sus actividades y contrataciones de personal.

El malestar en la comunidad científica por esta política presupuestaria a la baja ha sido notorio en los últimos años, alertando los investigadores y expertos acerca de la contradicción política de defender, por un lado, la I+D+i como clave para avanzar hacia la economía del conocimiento y, por otro, la escasez presupuestaria en el sistema, que disfrutó de unos años de clara expansión con los primeros Gobiernos de Zapatero.

Plantillas congeladas

El Consejo de Ministros anunció ayer también la congelación de la tasa de reposición de las plantillas de la administración, exceptuando algunos sectores entre los que no figura la I+D+i. Esto se traduce en que no se cubrirán las plazas que queden libres —sobre todo por jubilación— de investigación en las instituciones públicas.

En las medidas de reducción de gasto del Gobierno no se especifica el reparto de esos 600 millones entre subvenciones y créditos para I+D+i. Está pendiente de aprobación la convocatoria de los proyectos científicos del Plan Nacional de I+D+i (investigación básica) y las becas de formación con cargo al presupuesto de 2012, que estaba diseñada por el Ministerio de Ciencia e Innovación con 325 millones de euros de financiación pública española (más 59 millones de la UE).