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Rajoy y sus barones se conjuran para encarrilar las reformas en seis meses

Esperará a ver las cuentas para cualquier compromiso

El líder avisa a sus barones: en seis meses tienen que estar encaminado el déficit y las reformas

No para de hacer movimientos políticos de primer orden y hablar con decenas de personas, se le ve bastante cansado, según señalan algunos, pero sigue caminando con pies de plomo. Después de las reuniones más importantes, con banqueros, sindicatos y patronal, llegó la cita de Mariano Rajoy con sus barones autonómicos y se vio la línea básica en todos los encuentros: no habrá compromisos ni precisiones sobre sus planes hasta que tenga todos los datos que necesita, y sobre todo hasta que vea cómo se cierra el déficit.

A tanto llegó su cautela, que Rajoy, quien insiste en no comparecer en público aunque en privado no pare de ver a dirigentes —hoy le visitará Nick Clegg, viceprimer ministro británico—, incluso dejó ayer en suspenso uno de los compromisos más claros que había mantenido en los últimos meses: el de ofrecer cinco años más, hasta llegar a 10, a todas las autonomías para que devuelvan los 24.000 millones de euros que le deben al Estado porque se les anticipó un dinero en concepto de impuestos que luego no se recaudó por la crisis.

Les pide que lancen mensajes dentro y fuera, y rápido, para hacer recortes

Javier Arenas y Dolores de Cospedal, que comparecieron en nombre de Rajoy, explicaron que este asunto dependerá de las cuentas que se encuentre el PP. “Se abordará desde la mejor voluntad cuando tengamos conocimiento del déficit y la situación de la tesorería”, señaló Arenas. Rajoy se había comprometido expresamente al aplazamiento y todos sus barones defendieron esa postura en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, en julio. La vicepresidenta Elena Salgado se negó. Ayer, en la comida con sus barones, Rajoy les explicó que mirará este asunto pero evitó compromisos. Algunos, como Luisa Fernanda Rudi, le recordaron que esto no afecta al déficit, ya que ese dinero el Estado ya lo ha contabilizado como entregado —y por tanto, gastado—. Él, según varios de los presentes, insistió: “Lo veremos”. No estaba el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, el que con más insistencia planteó este asunto, tanto que logró que Rajoy lo prometiera en septiembre en Soutomaior (Pontevedra) en un mitin que dieron juntos como arranque de la temporada política.

El eje de la reunión fue otro. Los barones son clave para recortar el déficit. Son los que tienen el gasto social y los que tendrán que hacer recortes. Y Rajoy, con mucha cautela —algunos tuvieron la sensación de que ahora habla aún con más miedo a que se cuente lo que dice—, les planteó un escenario claro: en seis meses, les dijo, tienen que estar encaminadas las grandes reformas, y sobre todo la reducción del déficit, esto es, los recortes. El líder les explicó, y todos se comprometieron, que el objetivo de reducir al 4,4% el déficit en 2012 —lo que implicará brutales recortes de hasta 30.000 millones— no es discutible. “Es sí o sí”, dicen que llegó a comentar.

El 21, la investidura

El futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha adelantado su sesión de investidura en el Congreso de los Diputados para los días 19 y 20 de diciembre en vez del 20 y 21. Eso le permitirá tomar posesión como presidente electo el 21 de diciembre.

El resto del Gobierno tomará posesión el 22 de diciembre.

Como estaba previsto, el viernes 23 se celebrará el primer Consejo de Ministros de la etapa Rajoy.

Todos estos anuncios los realizó ayer la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, que también ratificó que el 30 diciembre habrá un segundo Consejo de Ministros.

Algunos barones expusieron sus problemas, en especial el valenciano Alberto Fabra, muy preocupado porque no consigue colocar la deuda que necesita para financiarse —además, varias entidades valencianas controladas por el PP hace 15 años tienen graves problemas—. Pero todos, según varios de los presentes, se comprometieron con Rajoy a trabajar por el cumplimiento de ese objetivo de déficit, en el que el recorte que tengan que hacer las comunidades es clave.

Rajoy no les dio detalles de dónde habrá que recortar. Solo anunció que se creará un grupo de trabajo para analizarlo y diseñar un paquete de servicios básicos que no se pueden tocar, para ahorrar en todo lo demás. Pero sí dejó claro un objetivo: en seis meses tienen que estar encarrilada la reducción del déficit y las principales reformas, entre ellas la laboral —aclaró a sus barones que no ha dado un ultimátum a patronal y sindicatos— o la financiera. Pero sobre todo el déficit, para dar un mensaje claro a Europa. Varios barones notaron —aunque él no lo dijo así— que el líder quiere ofrecer en especial a Angela Merkel gestos claros en los primeros seis meses de su Gobierno.

Ningún presidente se opuso. Algunos incluso tienen la sensación de que todos creen que si los recortes se hacen juntos y de forma coordinada por los barones del PP y el Estado, el coste político se repartirá y será más fácil.

Esperanza Aguirre detalló sus problemas con los maestros y defendió su decisión de ampliar a 20 las horas lectivas. Incluso puso ejemplos que demostraban, para ella, los privilegios de algunos profesores. Otros barones dijeron que una cosa como esa, por ejemplo, debería hacerse de forma conjunta para que en todas las autonomías del PP las horas lectivas fueran las mismas. De la reunión salió la sensación de que otras muchas seguirán la vía madrileña.