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Los corresponsales extranjeros creen que, gane quien gane, gobernará Merkel

Los periodistas subrayan la dificultad de informar sobre una carrera cuyo resultado dan por hecho

Les sorprende que el candidato con más posibilidades no detalle su programa

Creen que las decisiones importantes las tomarán Bruselas o Berlín

Un quiosco en Madrid.

Una campaña electoral aburrida, con unos resultados que no influirán mucho en el futuro de España ya que el centro de decisión está más bien en otros puntos del planeta. La mirada de los corresponsales extranjeros en Madrid sobre las elecciones generales deja una imagen demoledora. Independientemente del tiempo que lleven en el país, la mayoría, salvo algunas excepciones puntuales, coinciden en subrayar la dificultad de “vender” informativamente unos comicios cuyo resultado se da por descontado.

“No digo que dé igual a la hora de hablar de las elecciones. Pero más que del voto se habla de lo que le espera al ganador. Por primera vez hay unas elecciones donde realmente cuenta poco quién va a ganar. Todo está contado de antemano. El tema central no lo controlan ni Rubalcaba ni Rajoy. Más bien Bruselas, la BCE y Merkel”, comenta Giles Tremlett, corresponsal de The Guardian y The Economist en España.

“Estuve fuera parte de la campaña, pero me parecen una de las elecciones menos interesantes que ha habido, porque el resultado está claro”, remata Raphael Minder, de The New York Times. “Los dos candidatos son más que conocidos, su programa es de lo más general y el interés actual está tan focalizado en la eurozona que lo que pasa en España no suscita tanto interés en el exterior… Y quizás tampoco en los mismos españoles. El destino y el futuro de España no se van a decidir aquí”. Y si el concepto no hubiera quedado suficientemente claro, Minder añade: “Lo que promete cualquier político ya sabe que igual dentro de un mes no lo puede cumplir”. Para el periodista estadounidense es llamativo que en las portadas de los periódicos españoles los problemas de la prima de riesgo ocupen más espacio que la política pura.

“Es muy raro no saber quiénes gobernarán el país, sobre todo porque tendrán que actuar muy rápidamente”

Victor Mallet, Financial Times

El italiano Gian Antonio Orighi, del diario La Stampa, cree que esta “ha sido una campaña infinita, comenzada ya hace unos meses, con un resultado asegurado”. “Por eso el interés es menor de lo que hubiera podido ser en otros momentos”.

Victor Mallet, corresponsal de Financial Times, añade un elemento ulterior: para él la campaña no solo es aburrida “porque se sabe quién va a ganar”, también lo es porque “después del cambio de rumbo de Zapatero no hay tanta distancia entre los dos principales partidos. Aunque Rajoy dice que es una cuestión de gestión”. Para Mallet “se entiende que Rajoy no detalle más su programa por no asustar a sus electores”, pero para un británico, acostumbrado a tener los nombres de los ministros ya definido en el llamado shadow cabinet (gobierno en la sombra), “es muy raro no saber quiénes gobernarán el país, sobre todo porque tendrán que hacer cosas muy rápidamente para tranquilizar a los mercados”. “Habrá que esperar”, asegura Minder, “El tipo de candidato que se ha presentado no va a traer a España el efecto Obama. A Obama se le puede criticar pero llegó a la Casa Blanca con una ilusión que yo no veo ni en los electores del PP”.

“A Obama se le puede criticar pero llegó a la Casa Blanca con una ilusión que yo no veo ni en los electores del PP”

Raphael Minder, New York Times

También Javier Cáceres, corresponsal del periódico alemán Süddeutsche Zeitung, cree que “lo más complejo de explicar es la falta de propuestas por parte de Rajoy. Muchas frases hechas sin sustancia…y trabajar con las intenciones es difícil”. Cáceres, alemán de origen chileno, sostiene por otra parte que sí hay interés en las elecciones españolas, aunque “un interés relativo”, por los mismos motivos mencionados por la mayoría de los corresponsales. Una opinión diferente es también la de Nuno Ribeiro, corresponsal del portugués Público: “La campaña ha sido aburrida hasta la mitad de la última semana, cuando los españoles se han dado cuenta que por primera vez no votan solo por España sino también por Europa, por el futuro de la Unión Europea. Aunque no creo que esto vaya a cambiar los resultados”.

La convicción de que todo está ya decidido es la que hace que las coberturas informativas de la campaña y también de la jornada del domingo serán por lo general “sencillas”, en opinión de los periodistas interpelados. El corresponsal de Le Figaro, Mathieu de Taillac, además de los perfiles de los candidatos y de las crónicas, tiene previsto centrarse en el distanciamiento entre los ciudadanos y los políticos “como demuestran los barómetros del CIS”, subraya, y “también la influencia del 15-M, el síntoma de algo más grande”. Por otro lado, el interés también está en contar “cómo se pasa de una economía que gasta bastante a la austeridad”.

"Por primera vez hay unas elecciones donde realmente cuenta poco quién va a ganar"

Giles Tremlett, The Guardian

Quien también cree que en la campaña ha tenido mucho interés el reflejo del movimiento 15-M es Reiner Wandler, corresponsal del alemán Die Tageszeitung. “Creo que el 15-M es de las cosas más importantes que he vivido desde que estoy aquí”, afirma. Por eso ha escrito temas sobre los indignados y el “voto/no voto”. En consonancia con la línea editorial de su periódico, también ha dedicado mucho espacio a los partidos minoritarios, cubriendo la asamblea de Equo: “Un fenómeno muy interesante para Alemania, donde los verdes son muy fuertes”. De cara al domingo tiene previsto centrarse sobre los resultados de IU, UPyD y el mismo partido de Uralde, “para ver qué pasa con el bipartidismo”.

El legado de Zapatero

Al 15-M vuelve a referirse Wandler para elegir una imagen que defina las dos legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero. “Utilizaría una viñeta de El Roto, publicada hace meses en EL PAÍS, que decía ‘A la puta calle, nos dijeron…y eso hicimos’; y también otra, que vi en El Mundo, con Zapatero y Rajoy mirando a la plaza del 15-M llena, y Zapatero diciéndole a Rajoy: ‘Un día todo esto será tuyo”. Pero además de esto, el corresponsal de Die Tageszeitung también menciona otras imágenes: la aprobación del matrimonio gay; una cola en una oficina del Inem; los pisos vacíos de Seseña (“a quién se le ocurre construir una urbanización más grande que el propio pueblo”); y la foto de familia durante la visita de Obama con las hijas del presidente: “Significa no entender en qué mundo te mueves…”.

"¿El Gobierno de Zapatero?:Errático en la economía, innovador en lo social”

Nuno Ribeiro, Público

Casi todos los corresponsales contactados nombran la aprobación del matrimonio gay como uno de los hitos del Gobierno de Zapatero. Al lado opuesto está el discurso de mayo de 2010, cuando el presidente del Ejecutivo anunció el plan de ajuste. “Un día se hará la historia de todo esto”, comenta Minder, “y se recordará por haber contribuido a que la imagen de España cambiara, a que en el exterior cambiara la imagen que teníamos de un país católico y conservador”. Minder, que lleva en España desde abril de 2010 (donde ya trabajó a finales de los años noventa) también cree que otra de las imágenes que quedan en la memoria es “la llegada de un desconocido que empieza con acciones fuertes como la retirada de las tropas de Irak”.

Tremlett también elige la retirada de las tropas de Irak, el matrimonio gay, y el discurso de mayo de 2010, como hitos del Gobierno, y añade: “A Zapatero se le recordará como una persona que hizo cambios sociales, un gran liberal social que no supo reconocer los problemas fundamentales de la economía y que creía que se podían arreglar con un juego de palabras”. De Taillac, de Le Figaro, añade al listado de fotografías la del atentado de la T4 de Barajas. Cáceres, del Süddeutsche, menciona el atentado pero para quedarse con la imagen de la rueda de prensa de Zapatero del día anterior, cuando el presidente del Gobierno, tras el último Consejo de Ministros del año, subrayó la buena marcha del proceso de paz y que las cosas irían mejor. Mallet, del Financial Times, recuerda el discurso de mayo de 2010, pero para subrayar cómo antes del anuncio de las medidas de ajuste Zapatero recibió la llamada de Barack Obama. "Lo que llama la atención es que en aquel momento el déficit y la deuda de EE UU eran mayores de las de España. Y luego los españoles han hecho cosas; los americanos, no". El corresponsal portugués Ribeiro prefiere utilizar un epigrama para definir el Gobierno de Zapatero: “Errático en la economía, innovador en lo social”.