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El “orgulloso” legado de Blanco

El ministro deja al próximo Gobierno el compromiso de invertir de 50.000 millones hasta 2020

El “orgulloso” legado de Blanco Ampliar foto

“Orgulloso de haber probado que se pueden defender los intereses de todos y demostrar que no es necesario discriminar a nadie”. El ministro de Fomento, José Blanco, hizo bandera ayer de su gestión ante la Comisión Europa para lograr que se declaren prioritarios los dos ejes (que él desglosa en cinco) de infraestructuras de transporte en España, que conllevan una inversión de casi 50.000 millones de euros entre 2014 y 2020, unos 7.000 millones anuales.

La herencia que deja Blanco al próximo Gobierno consiste en la posibilidad de que se financie con fondos europeos hasta el 20% de esa cantidad (los proyectos transfronterizos pueden llegar a recibir el 40%): unos 10.000 millones como máximo. Algo difícil, ya que las perspectivas financieras de la UE aprobadas en junio destinan sólo 21.700 millones (más 10.000 en fondos de cohesión) entre 2012 y 2020 para los 27 países miembros. La pelea por los fondos será, por tanto, muy dura.

El Ejecutivo que elijan los ciudadanos el 20-N será el que tendrá que “defender y negociar”, según ratificó ayer el propio Blanco, la propuesta final, una vez que la voten la Eurocámara y el Consejo Europeo. Abordará, así, “un segundo esfuerzo modernizador” en España.

La pelea de los Veintisiete por los 31.700 millones de ayudas será dura

Un legado que requerirá, en efecto, un gran esfuerzo presupuestario, que España trata de moderar intentando que Bruselas acepte que los proyectos financiados con fondos europeos no computen en el déficit público de los Estados miembros, según explican fuentes del Ministerio de Fomento.

Además, se prevén fuentes de financiación diferentes de las presupuestarias, como la emisión de bonos. En todo caso, Blanco defendió que los compromisos presupuestarios que asume España con estos proyectos son “realistas”, ya que el pasado año se invirtieron en todas las infraestructuras de transporte 13.000 millones (se llegó a 19.000 millones en 2008 y 2009), por lo que 7.000 millones anuales en estos proyectos prioritarios serían, en su opinión, asumibles.

A falta de grandes proyectos que vender en la campaña electoral, el Gobierno saliente tratará de poner en valor el haber logrado el respaldo de Bruselas a sus planteamientos. El otro gran anuncio que espera Blanco es la firma del contrato del AVE a La Meca del consorcio español (liderado por las empresas públicas Renfe y Adif) con el Gobierno saudí, pero no es seguro que se produzca antes del 20-N.

El presidente de la Generalitat pide que se priorice el eje mediterráneo

Blanco había estado en Santiago por la mañana (donde avanzó que se incluía en la red básica el corredor atlántico), pasó por Madrid a mediodía para valorar en su Ministerio ante la prensa la decisión de Bruselas y se marchó a toda prisa a Zaragoza (que se convertirá en el “nudo más importante del norte de España”) para terminar festejando en Barcelona la apuesta por el corredor mediterráneo. El ministro defendió que el nuevo esquema europeo se basa en “criterios objetivos y no en meros intereses territoriales”, y acaba con una estructura de red “donde todo pasaba por Madrid” para crear una red mallada, más eficiente y sostenible.

Blanco reprochó así al PP que cuando gobernaba en 2003 excluyó de esas redes transeuropeas “muchas zonas de España”. Pero eso no evitó las críticas de algunos gobiernos del PP, por ejemplo el extremeño.

Lo más destacado de la propuesta que anunció ayer Bruselas es que “garantiza la continuidad” de los proyectos en Francia y Portugal y evita, por ejemplo, situaciones como la creada por la renuncia de Lisboa al AVE con Madrid.

El próximo Gobierno “podrá decidir el ritmo” de las obras y podrá priorizar determinados proyectos, pero con “los objetivos marcados” por la herencia del ministro Blanco. Por eso el presidente de la Generalitat, Artur Mas (que saludó anoche que se haya superado la España radial), reclamó que el Gobierno central, el que sea, dé prioridad al corredor mediterráneo, informa Miguel Noguer. Blanco le respondió que el tramo catalán de ese corredor será el primero que se ponga en servicio.