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El aeropuerto de Castellón, sin aviones pero con halcones

La administración valenciana licita el control de la fauna y el desalojo de aves

El cetrero de Barajas, Jesus Rero, en una imagen de archivo.
El cetrero de Barajas, Jesus Rero, en una imagen de archivo.

El choque de un ave con un avión se sitúa en el puesto 29, de los 33 principales riesgos que pueden causar un accidente aéreo. Para evitarlo, en muchos aeropuertos se utiliza la cetrería, el vuelo de grandes halcones adiestrados para espantar o cazar otras aves. En Castellón también se va a hacer aunque el riesgo, de momento, sea nulo, ya que puede haber aves pero lo que no hay son aviones.

La sociedad pública Aeropuerto de Castellón (formada por la Diputación provincial y la Generalitat Valenciana) ha sacado a licitación el servicio de “control de fauna, desalojo de aves y de fauna terrestre” por un coste total de más de 450.000 euros. La sociedad ya sabe que en 2012 se gastará 112.000 euros en este servicio, aunque aún no tiene ni un contrato firmado con aerolíneas para volar desde o hasta el aeropuerto de Castellón.

Por los cielos de las instalaciones volarán ocho halcones adiestrados. Y por los suelos, por los que tampoco se puede ya pasear, pese a que ese era el objetivo para inaugurar el aeropuerto antes de tener los permisos de vuelo, ocho hurones “perfectamente legalizados y registrados”. Sin embargo, el paseo de estos 16 animales quizá se convierta en el nuevo atractivo del aeropuerto.

El control de la fauna que rodea los aeropuertos españoles comenzó a finales de los 60, cuando los norteamericanos de la base aérea de Torrejón de Ardoz dieron la voz de alarma ante las graves interferencias que provocaban las bandadas de sisones. Fue Félix Rodríguez de la Fuente quien propuso la solución de los halcones y, desde entonces, los aeropuertos los han utilizado como método para evitar el peligro del cruce entre estos y el vuelo de aeronaves.

La normativa internacional recomienda el uso de procedimientos acústicos, aunque contempla también el empleo de la cetrería.

Pese a que, según los expertos, las hembras, por su mayor anatomía, cumplen la tarea con más efectividad que los machos, el pliego de condiciones para el servicio del aeropuerto de Castellón no recoge ningún condicionante a este respecto. Como tampoco incluye ninguna cláusula que prevea qué pasará con el concurso si la puesta en marcha de las instalaciones, con aviones, se demora aún más.

De momento, el aeropuerto sigue sin tener los permisos de vuelo, aunque ya los ha solicitado. Y pese al anuncio de negociaciones con varias compañías, solo Air Nostrum ha mostrado un interés real por operar en Castellón. Aún así, su consejero delegado, Carlos Bertomeu, declaró hace unas semanas que "con la que está cayendo, no es época de sembrar y añadió que “operar en el aeropuerto de Castellón evidentemente es una siembra porque cualquier aeropuerto nuevo implica perder dinero y las siembras ahora son menos apetecibles que antes”.