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Libertad provisional para el joven que planeaba atentar contra la marcha laica

El magistrado le imputa un delito de amenazas penado con hasta tres años de cárcel

La broma podría salirle cara. El voluntario de la Jornada Mundial de la Juventud de nacionalidad mexicana que amenazó en internet con atentar contra la marcha laica celebrada ayer en Madrid ha sido puesto en libertad por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, pero el magistrado, le imputa un delito de amenazas contra un colectivo social que está castigado en el Código Penal con hasta tres años de cárcel. El imputado tendrá que comparecer a diario en la comisaría más próxima a su domicilio y no podrá salir de España mientras avanza la investigación.

José Pérez Bautista, estudiante de química en el CSIC apostilló una noticia del diario digital La Voz Libre con comentarios del tipo: “Esta es mi lucha. A matar maricones y cualquier aberración antihumana durante sus manifestaciones en contra de la Iglesia Católica”. “Soy trabajador de una importante industria farmacéutica en Madrid y puedo hacerme de suficiente sustancias peligrosas para boicotear las protestas antipapa (…) Que se vayan a chingar a su madre todos los putos maricones de mierda, asquerosas abominaciones, deshechos de vida, errores de Dios”.

El detenido dijo ante el juez que todos esos comentarios eran una “broma”

En uno de sus mensajes, firmados con el pseudónimo Bagman69, el voluntario remitía a los lectores a una página web que contiene instrucciones sobre la confección artesanal de artefactos explosivos a través de elementos de fácil acceso. También daba las gracias a todos aquellos le habrían enviado correos electrónicos solicitando adherirse a su “lucha”.

El juez considera que esas manifestaciones podrían constituir un delito de amenazas “dirigidas a atemorizar a los habitantes de una población, grupo étnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional o a cualquier otro grupo de personas y que tuvieran la gravedad necesaria para conseguirlo·. Esa infracción se castiga, según el Código Penal, con hasta tres años de cárcel.

El detenido dijo ante el juez que todos esos comentarios eran una “broma”, y que los lanzó considerando que “así lograría frenar las adhesiones a la manifestación y los comentarios favorables a la misma”. El magistrado considera, sin embargo, que, con esa intención, trataba de “coartar los derechos de manifestación y expresión de los ciudadanos que pretendieran acudir a la convocatoria”.

El juez deja para más adelante la decisión de si esas amenazas tenían o no finalidad terrorista

Para Andreu, la utilización de términos químicos en sus mensajes “que denotan un conocimiento de lo que se está hablando” generaron “una racional sensación de veracidad en la amenaza y su posible cumplimiento”. “Nos encontramos ante unos términos que hay que calificar de amenaza grave e idónea para atemorizar a todos aquellos que tuvieran acceso a tales mensajes”. Los propios lectores de la noticia fueron los que alertaron a la policía de lo que Pérez Bautista estaba escribiendo.

El juez deja para más adelante la decisión de si esas amenazas tenían o no finalidad terrorista. En caso de que no sea así no sería la Audiencia Nacional sino los juzgados de Plaza de Castilla los competentes para investigar el delito.