Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cospedal para las obras de un hospital y del campus universitario de Guadalajara

La Junta alega que las obras del centro médico arrastraban retrasos en los pagos

La presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal. Ampliar foto
La presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal.

La presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, hace gala, siempre que puede, de que su Gobierno no tiene previsto llevar a cabo recortes sociales, sino que va a "gestionar con eficacia" los recursos económicos previstos para los servicios públicos. Lo dijo en la sesión de investidura, se reafirmó en su conferencia en el Campus FAES y lo ha reiterado en otras comparecencias públicas.

Sin embargo, la paralización de las obras de ampliación del Hospital Universitario de Guadalajara y del campus universitario de la misma localidad parecen contradecir las afirmaciones de Cospedal. El pasado 22 de julio su Gobierno firmó el acta de paralización de las obras del hospital entre la UTE adjudicataria y la administración regional. En una reciente reunión entre Cospedal y el rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Fernando Galván, se comunicó que los trabajos de construcción del campus no seguirían su actual curso “porque hay otro tipo de cuestiones que tienen prioridad”. Se trata de los primeros recortes en materia social que lleva a cabo el Ejecutivo del PP en Castilla-La Mancha.

El proyecto de la remodelación del hospital, en el que la Junta presidida por el socialista José María Barreda invirtió 150.366.625 euros, se adjudicó el 20 de marzo a la UTE Vías y Construcciones SA - Isolux Corsán Corviam SA por 124 millones de euros y comenzó a ejecutarse el 6 de noviembre de 2009. Se puso como plazo de finalización de la obra la primera mitad del año 2013. Hasta el momento de la paralización, según fuentes del PSOE, de los 124 millones de euros del presupuesto de adjudicación se habían certificado actuaciones por valor de 20 millones de euros, quedando pendientes 104 millones hasta 2013, el plazo previsto para el final de las obras.

La ampliación del hospital iba a suponer triplicar la superficie del actual centro, pasando de 52.996 metros cuadrados a 164.280, con un aumento de 361 camas, respecto de las 410 que hay actualmente

Tras la censura de esta decisión por parte de la secretaria general del PSOE de Guadalajara, María Antonia Pérez León, el delegado de la Junta en la provincia alcarreña, Porfirio Herrero, explicó que las obras se habían paralizado por el impago de las certificaciones de obra por parte del anterior Gobierno socialista.

Con la ampliación, el hospital iba a triplicar su superficie, pasando de 52.996 metros cuadrados a 164.280, con un aumento de 361 camas, respecto de las 410 que hay actualmente. Se iba a ampliar el número de salas de consultas, así como la capacidad quirúrgica del hospital y se pretendía dotarlo de nuevos servicios, como la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, una residencia para madres o un hotel de pacientes para enfermos de fuera de Guadalajara que no requirieran cuidados continuos.

Desde el PSOE advierten de que la ejecución del proyecto estaba muy avanzada y que con su paralización se ha dejado sin trabajo a 400 personas. Por su parte, desde la consejería de Sanidad y Asuntos Sociales han asegurado a  EL PAÍS que las obras se reanudarán en cuanto sea posible porque son una prioridad. Han aprovechado para recordar que el anterior consejero, el socialista Fernando Lamata, ejecutó el 70% del total del presupuesto aprobado para esa cartera, lo que, sostienen, lastra la capacidad de reacción de la consejería.

En el Hospital Universitario de Guadalajara sus responsables declinan pronunciarse por considerar que se trata más de un problema " político que sanitario". Este periódico ha intentado contactar, sin éxito, con la empresa adjudicataria.

Desde el PSOE se muestran convencidos de la paralización del campus "no es consecuencia de la crisis” sino de una "decisión política del Gobierno de Cospedal"

El campus se aplaza

El goteo constante de acusaciones por parte del Gobierno de Cospedal sobre la mala gestión económica del Ejecutivo de Barreda, desvió la atención sobre la paralización de las obras de ampliación del hospital que se sumó a otra suspensión anterior, la del campus de la Universidad de Alcalá en Guadalajara.

El presupuesto para la construcción del complejo universitario se cifró en más de 100 millones de euros. El pasado 7 de febrero se hizo pública la adjudicación definitiva de la fase 1 a la empresa taller de Arquitectura y Obras SL por un importe de 5.428.000 euros. 

Desde la consejería de Educación, Cultura y Deportes garantizan la ejecución de las obras y han aclarado a este diario que no se han paralizado sino que están "aplazadas". Se está haciendo un análisis de la inversión y necesidades del campus, indican, y aseguran que los trabajos se reanudarán pero con "un criterio de racionalidad y sentido común" en la ejecución en el gasto.

Fuentes del PSOE afirman que en el partido "están convencidos" de que la paralización de las obras del campus, una infraestructura "vital" para Guadalajara, como motor del cambio del modelo de crecimiento no es consecuencia de la “crisis sino de "una decisión política del Gobierno de Cospedal". Apelan a un estudio sobre rentabilidad económica y social de la Universidad de Alcalá que concluye que por cada euro invertido en el Campus de Guadalajara, se habrían generado 1,1 euros adicionales.

El Campus iba a tener una capacidad para 5.000 alumnos, frente a los 2.800 que hay en la actualidad, explican los socialistas que denuncian que la paralización de las obras supone un “varapalo” a la creación de empleo en cantidad y calidad en Guadalajara, perdiéndose 765 empleos directos y 150 indirectos.