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Zapatero informa a los grupos que no puede tomar medidas unilaterales

Duran Llieda, de CiU, asegura tras hablar con el presidente que “la situación es gravísima”

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Daniel Ochoa de Olza, AP

España no puede tomar decisiones unilaterales, porque es una crisis mundial que tiene que ver con el conjunto de la Unión Europea y con la inestabilidad política en Estados Unidos. Ese es el mensaje que vino a transmitirle ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a los portavoces parlamentarios con los que habló para transmitirles su preocupación por el aumento de la prima de riesgo y la crisis de la deuda española.

"Después de la conversación, reconozco que la situación es gravísima”, aseguró el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, tras hablar con el presidente.

Fuentes próximas a Zapatero transmitieron ayer esta preocupación, añadiendo que en España ya se han adoptado las decisiones necesarias y se han emprendido las reformas que eran imprescindibles y que, en todo caso, las decisiones hay que tomarlas en el conjunto de la Unión Europea y esperar a que se cierre la crisis política en Estados Unidos. El Gobierno tiene previsto aprobar el 19 de agosto nuevos recortes del déficit, pero las reformas imprescindibles, según esas fuentes, ya se han culminado.

Esas fuentes explican, no obstante, que en agosto hay muchas menos operaciones financieras y, por eso, el mercado es mucho más volátil y sujeto a inestabilidades, por lo que es preferible esperar a tener más perspectiva sobre la situación. Les pidió que no dramaticen y les mostró su confianza en que la subasta de deuda del jueves vaya bien.

En España ya se han adoptado las decisiones necesarias y se han emprendido las reformas imprescindibles

En todo caso, el aumento del precio de la deuda española hizo que Zapatero aplazara unas horas su viaje a Doñana, donde está desde anoche para pasar unos días de vacaciones. El presidente del Gobierno llamó al líder del PP, Mariano Rajoy, a los portavoces parlamentarios, al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba y al presidente del Consejo Europea, José Manuel Durão Barroso. Y se mantuvo en contacto con la vicepresidenta económica, Elena Salgado que, a su vez, habló con autoridades europeas y con los ministros de economía de Italia, Alemania y Francia, entre otros. A Durão le pidió que se agilice la aplicación del plan de rescate de Grecia.

Rajoy permanece descansando en Galicia aunque, según fuentes del PP, está también en contacto con los responsables económicos de su partido. En todo caso, la reacción del PP fue ayer la de arremeter contra el presidente del Gobierno y culparle de la situación.

Así, el portavoz económico, Cristóbal Montoro, aseguró que “la presión de los mercados responde a la extrema vulnerabilidad de España”. Añadió que a la inquietud de los mercados se suma a los anuncios populistas por parte del Gobierno y del candidato socialista, como la de endurecer la fiscalidad de las empresas, sin ser capaz de garantizar la senda de reducción del déficit público para este año y los siguientes.

Zapatero nos ha llevado cuatrocientos puntos básicos atrás respecto al Gobierno del PP

E. González Pons, vicesecretario de comunicación del PP

Y el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, aseguró que “hoy además nos encontramos en un gravísimo riesgo como nación. España ha superado los cuatrocientos puntos básicos en la emisión de su deuda. Cuando gobernaba el PP estábamos a cero. Zapatero nos ha llevado cuatrocientos puntos básicos atrás respecto a la época en que gobernaba el PP. La prima de riesgo de un país es inversamente proporcional a la confianza que genera. Si nosotros estamos cuatrocientos puntos básicos por detrás de los países que más confianza generan quiere decir que somos un país en el que está instalada la desconfianza”.

Sin embargo, la tesis de Zapatero sobre la imposibilidad de adoptar medidas unilaterales fue asumida por Duran Lleida, para quien “España no es en estos momentos el problema, sino que sufrimos las consecuencias de la situación en los EEUU y de la debilidad de la economía italiana sin perjuicio de las propias debilidades de la economía española”. Añadió que “las instituciones europeas deben reaccionar inmediatamente implementando los acuerdos del último consejo extraordinario sobre Grecia y que el Banco Central Europeo opere de tal forma que a corto plazo ayude a las deudas de países como Italia o España”.

“Sin perjuicio de insistir en que a medio plazo. -aunque soy consciente de que no es lo que le gusta a Alemania- las economías europeas no se podrán defender de los ataques especulativos sobre la deuda de alguno de los países hasta que no haya una emisión de bonos a nivel europeo, que sea un primer paso para ir hacia una política económica común, sin la cual la política monetaria y el euro quedan completamente al descubierto”.

La tesis de la crisis procedente del exterior, fue mantenida ayer por el ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, José Blanco, para quien la prima de riesgo “es algo transitorio” y que se deriva de la “convulsión” y las “las tormentas económicas de EE.UU” como consecuencia de su riesgo de quiebra.