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Cotino preside unas Cortes Valencianas lastradas por la corrupción

Incidentes de la policía con manifestantes del 15-M ante la sede del Parlamento

Cotino, miembro del Opus Dei, pone un crucifijo en la mesa de presidencia al tomar posesión

La corrupción política se sienta en los escaños de las Cortes Valencianas, que esta mañana han iniciado su octava legislatura con la elección de Juan Cotino, hasta ahora vicepresidente tercero del Gobierno valenciano, como presidente. Un crucifijo presidió la sesión, algo que levantó las críticas de los grupos de la oposición y que traerá cola si de Cotino, miembro del Opus Dei, pretende convertirlo en una costumbre.

La elección de la nueva Mesa del Parlamento valenciano, -a la que se incorporan dos consejeros además de Cotino, por parte del PP, y el ex portavoz socialista Ángel Luna y la diputada Carmen Martínez, también del PSPV-PSOE-, se produjo mientras en el exterior unos 200 integrantes del Movimiento 15-M abroncaban a los diputados de manera indiscriminada. Una detenida que después fue puesta en libertad y una carga policial que causó cuatro heridos fueron el resultados de la protesta. La policía tuvo que aplicarse a proteger, por ejemplo, a políticos como el expresidente socialista Joan Lerma, que acudió a la sesión como invitado y fue perseguido por decenas de manifestantes que lo increparon y le llamaron “corrupto” al abandonar el Parlamento.

Cotino preside unas Cortes Valencianas lastradas por la corrupción

La corrupción, sin embargo, se sienta en los escaños del grupo popular. Al propio presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y al diputado Ricardo Costa, imputados en el caso de los trajes, se suman los implicados en el apartado del caso Gürtel relativo a la supuesta financiación ilegal del PP: el vicepresidente primero Vicente Rambla y los diputados David Serra y Yolanda González. También la ex presidenta de las Cortes, Milagrosa Martínez, ahora diputada, está salpicada por este caso. A los diputados del Gürtel se suman los del caso Brugal, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, y el ex alcalde Luis Díaz Alperi, ambos diputados, y aún hay que añadir a un teniente de alcalde del equipo de Rita Barberá, Jorge Bellver, imputado por un supuesto delito urbanístico, y el ex alcalde de Torrevieja Pedro Hernández Mateo, imputado por supuesto tráfico de influencias en una compraventa millonaria.

Cotino, que fue director general de la Policía con el Gobierno de José María Aznar, y ha sido consejero y vicepresidente en el Consell de Franciscao Camps, pidió en su discurso institucional que no se emprenda la legislatura “ni con rencores estériles, ni con vocación de imponer”. El nuevo presidente del Parlamento está vinculado al grupo empresarial Sedesa, que dirige su sobrino. Se trata de uno de los grupos implicados en la supuesta financiación ilegal del PP.